Nico de los Santos: Solo 26 segundos de una promesa argentina en Granada

Nico de los Santos: Solo 26 segundos de una promesa argentina en Granada
Con la camiseta de su actual equipo (Quimsa) y entrando a canasta con el Granada en el Circuito Sub-20.

Javier Ortiz Pérez

Recuperamos una de esas carreras fugaces por el baloncesto español. Hoy toca hablar de Nico de los Santos.

Hubiese estado bien poder ver más tiempo en España al base-escolta argentino Nico de los Santos, pero las circunstancias hicieron que solamente estuviese un año bajo la disciplina del Granada. 

Ocurrió en la temporada 2007-08, que pasó básicamente jugando en el vinculado Motril, aunque también disputaría el Circuito sub-20 y un partido con el primer equipo nazarí. Fueron únicamente 26 segundos ante el Bilbao Basket.

“Fue increíble e inesperado. Yo estaba entrenando con el primer equipo hacía mucho y lamentablemente nunca me salió el pasaporte comunitario para poder jugar. Pero en este caso se lesionó Curtis (Borchardt) y me hicieron el pase por un partido hasta que llegase el americano nuevo. Ante Bilbao me tocó defender una pelota y nada más. Fue una experiencia hermosa”, cuenta. Efectivamente, él da la clave: en muchas ocasiones los argentinos consiguen una nacionalidad europea (italiana o española, sobre todo) y eso le facilita sus carreras aquí, pero para De los Santos no fue así y tuvo que regresar a Argentina tras aquel año.

Jugando con el Granada

Había llegado a España a través de su representante, Claudio de los Santos. “Resulta que me habían visto un torneo con la selección argentina y estaban interesados en contratarme. Después me invitaron a jugar al Circuito sub-20, en el que fui a prueba. Ahí me quedé y ahí quedé y firmé el contrato”, recuerda. Sin haber cumplido los 20 años alcanzó los 14,8 puntos, 3,2 rebotes y 3,5 rebotes en EBA, un buen aval para haber trabajado con él. Su marcha de Granada le debió doler. “Es una ciudad hermosa y un club increíble. ¡¡Me trataron muy bien!! Recuerdo La Alhambra, un lugar fascinante”, apunta.

De regreso a su país se convirtió en un jugador bastante importante, siendo incluso internacional absoluto (oro en el Campeonato Sudamericano del 2008). Gimnasia y Esgrima, el club del que procedía, le esperaba de vuelta. Allí estuvo dos temporadas para pasar posteriormente a Ciclista Olímpico, Regatas de Corrientes, Argentino de Junín, cuatro campañas más en Gimnasia y Esgrima y, desde el pasado verano, Quimsa.

A Nico le gusta mucho hablar de sí mismo como jugador,  pero aclara que ha “cambiado mucho” desde su época en España. “Soy un base al que le gusta correr mucho la cancha, pero también mejoré el tema de manejar los tiempos de juego. Me gusta defender al mejor jugador del rival... Me encantan esos desafíos. Siempre me quedó una espina de no poder seguir en España, pero acá la liga está muy fuerte y el nivel es muy bueno”, señala.

Está a punto de cumplir los 30 y señala que todavía no ha pensado en qué pasará cuando se termine el baloncesto. “En su momento veré”, suelta, orgulloso de ser padre de una niña de tres años. “Eso es una responsabilidad para mí”, apostilla.

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