Etdrick Bohannon: El gran revulsivo para la permanencia gijonesa

Etdrick Bohannon: El gran revulsivo para la permanencia gijonesa
Bohannon jugó en la NBA en equipos como los Clippers y luego brilló en Gijón

Javier Ortiz Pérez

Es un recurso habitual en el baloncesto moderno: fichar a un buen jugador para darle la vuelta a la dinámica perdedora de un equipo. 

El Gijón, que iba de cabeza al descenso, apostó por Etdrick Bohannon en el último tercio de la temporada 2000-01 y le salió perfecto: este pívot norteamericano aportó las dosis de contundencia y trabajo duro para sacar al equipo de la zona baja y poder festejar la permanencia en el último encuentro. Fueron sus únicos trece encuentros en España.

En un partido contra el Real Madrid

Bohannon fue un jugador de estancias cortas, empezando por el periodo universitario. Nacido en San Bernardino (California), pasó primero por Arizona, después por Tennessee (año en blanco por medio) y finalmente por Auburn Montgomery hasta graduarse en 1997, cinco años después de empezar. Caracterizado por su potente físico, aunque limitado ofensivamente, no consiguió entrar en el ‘draft’ de aquel año, aunque la CBA sí le guardó un hueco en la tercera ronda del suyo.

Eso no le arredró en perseguir sus sueños en la NBA, donde jugaría las cuatro siguientes temporadas para cinco equipos... pero solo 26 partidos en total. Uno de esos ‘temporeros’ a los que no les asustan los contratos cortos con vistas a poder quedarse más tiempo. Sin embargo, no tuvo éxito: Pacers, Wizards, Knicks, Clippers y Cavaliers no le dieron apenas tiempo en cancha (5,8 minutos de promedio) y así es difícil pasar de los 1,4 puntos y 1,7 rebotes. Demasiado pequeño para jugar de ‘5’ con 2,06, demasiado poco cualificado técnicamente para hacerlo como ‘4’. En este tiempo, ‘Batman’ (así era apodado) entró y salió de la CBA y de la ABA.

Acababa de no renovar su vinculación con Cleveland cuando aceptó la oferta de Gijón para sustituir a Ryan Stack y formar un gran dúo con Lou Roe. Para él debe de ser algo extraño en su carrera: con 27 años nunca había jugado en Europa y no volvería a hacerlo. Pero su rendimiento resultó descollante, con una adaptación rápida justo a lo que necesitaba el equipo. En su segundo partido alcanzó los 16 puntos y 16 rebotes ante el Caja San Fernando. Y el mismo número de capturas realizó en el cuarto contra el Baskonia.

Quizás sus promedios finales (10,1 puntos y 7,5 rebotes en 28 minutos) no digan demasiado, pero sí un dato bastante esclarecedor: cuando él llegó a Asturias, el equipo era penúltimo con un balance de 5-16, pero de sus 13 encuentros se ganaron seis y se perdieron siete, lo que conllevó la salvación. Resultó un momento emocionante en La Guía el triunfo en la última jornada frente al Proaguas Costablanca, con 8 puntos y 13 rebotes de nuestro protagonista.

Su carrera no dio para mucho más, y eso que era joven. Un par de equipos en la CBA (Sioux Falls y Yakama Sun Kings) y el intento, en vano esta vez, de volver a meter cabeza en la NBA, ni siquiera con los contratos temporales.  No hay apenas información sobre él en la actualidad. Posiblemente vive en la zona de Atlanta.

CONOCE MÁS HISTORIAS DE 'JUGADORES' DE LA MANO DE JAVIER ORTIZ