Kimani Ffriend: El mortal accidente de tráfico que cambió la vida del trotamundos

Kimani Ffriend: El mortal accidente de tráfico que cambió la vida del trotamundos
Ffriend, machacando con el 'Fuenla'; y acudiendo al juicio en el que sería condenado (Foto: Jamaica Observer)

Javier Ortiz Pérez

La de Kimani Ffriend (por cierto, vaya apellidito más raro) es una historia dura, que tiene muy pocos parecidos en la historia del baloncesto. Resulta que este pívot, jamaicano para más señas, atropelló a una mujer en 2012 cuando jugaba en el Metalac Valjevo. Ocurrió en el centro de Belgrado, a las cuatro de la mañana y la chica acabó muerta. Ffriend dio positivo (0,9 en la tasa de alcoholemia) y encaró un proceso judicial que acabó sentenciándole a tres años de cárcel por homicidio involuntario. Eso, sin duda, ha marcado su carrera, aunque no terminó con ella.

Ffriend estaba a punto de marcharse al Valladolid, que hubiese sido su segundo equipo español. Previamente, en la recta final de la temporada 2011-12, mostró sus cualidades en el Fuenlabrada (9,6 puntos, 4,6 rebotes en 21 minutos). Fueron solo cinco encuentros en los que prácticamente estuvo a prueba con vistas a una posible renovación que no se produciría. Con 2,11 imponía en el centro de la zona, pero no se estimó que alcanzase el suficiente nivel como para convertirse en un jugador importante en la Liga.

Hasta llegar a ese 2012 clave en su vida había tenido un larguísimo recorrido por distintos países, incluyendo una formación en la NCAA en tres centros (Georgia State, Gulf Coast CC y finalmente Nebraska) y hasta estuvo cerca de la NBA haciendo varias pretemporadas con Heat, Clippers y Grizzlies. Ffriend puede presumir de haber jugado en Rusia, China, Puerto Rico, Israel, Italia, Turquía, Corea del Sur, Alemania, Francia, Chipre, Venezuela e Irán. También estuvo un par de días a prueba en el Barcelona en el 2001, pero fue descartado porque no pasó el reconocimiento médico. La idea era que hubiese ejercido de refuerzo como tercer extranjero en la Euroliga (entonces había un cupo de dos).

Un auténtico trotamundos que ya no pudo salir de Serbia a raíz del accidente, manteniéndose una larga época en arresto domiciliario hasta que saliese la sentencia definitiva. Finalmente, tras varias apelaciones, fue encarcelado.

Después siguió jugando en equipos serbios e incluso fue nombrado MVP de la competición mientras jugaba con el Dynamic en 2016. Enfrascado en el proceso judicial, perdía la fortuna acumulada durante su trayectoria. “Ya no tengo el dinero, los coches y la casa, pero no estoy preocupado”, decía en un reportaje en 2014.  “Mi situación tiene que poner muchas cosas en perspectiva. Es algo que me ha hecho humilde” (...). Aunque lo he perdido mucho, también he ganado mucho. Tengo mi vida y estoy agradecido por ello, y veo el propósito que Dios tiene para mí. Al principio, estar en la cárcel te dice que tienes que vivir todos los días al máximo y que tienes que ser agradecido a la vida. Hablo de que un día tienes una vida de cinco estrellas y después, en un segundo, todo se rompe y lo pierdes todo”.

Parece que la religión la ayudó mucho en momentos complicados. “He rezado mucho y he permitido que Dios dirija mi camino. Siempre he sido este tipo de personal. Pero con esta situación, eso se ha hecho más fuerte y me di cuenta de que Dios tenía un plan diferente para mi vida y me acerqué más a Él”, comenta, asegurando que volvió a beber una gota de alcohol después del accidente y que ha hecho votos para no hacerlo nunca más.

Cumplida la sentencia, cinco años después pudo regresar a Jamaica. Tiene 40 e intenta apurar el baloncesto, últimamente en Argentina con el Ciclista Olímpico haciendo una sustitución.