Steve Wright: El primer americano en Rusia estuvo antes en España

Steve Wright: El primer americano en Rusia estuvo antes en España
Con el Collado Villalba 91-92

Javier Ortiz Pérez

Sí, probablemente a casi nadie le venga a la cabeza el nombre de Steve Wright, y eso que pasó por tres equipos españoles entre finales de los 80 y principios de los 90. Sin embargo, su nombre pasó a la historia bizarra del baloncesto al convertirse, junto a su compatriota Tony Turner, en el primer norteamericano que jugó en Rusia, en 1993, apenas unos meses después de la desaparición de la URSS.

Vayamos primero con la historia española de Wright, un pívot agresivo en ataque y rocoso en defensa, con buena predisposición para el trabajo e instinto para el rebote. Nacido en Syracuse (Nueva York) y formado en la universidad de Providence, sus opciones de jugar en Estados Unidos eran nulas (solo fue incluido en un ‘draft’, el de la CBA, y nada menos que en la séptima ronda). Así es que fichó por el Torrejón, de Primera B, en la temporada 88-89. En El Obra tiene historia se cuenta cómo le hizo nada menos que 46 puntos y 22 rebotes al equipo santiagués en un partido. Así es que, como lo estaba haciendo muy bien, fue reclamado por el Breogán, en ACB, para sustituir a Calvin Roberts. En doce partidos promedió 15 puntos y 7,3 rebotes y ayudó a la permanencia en el ‘playoff’ ante Girona.

La siguiente campaña la pasó en el Cognac francés, tras la cual tuvo una segunda ocasión en la élite española en el Collado Villalba, esta vez ocupando el puesto del lesionado Joe Wylie. En nueve encuentros firmó 14,7 puntos y 7,6 rebotes, pero se marchó insospechadamente y su puesto lo ocupó Henry Turner.

Acababa de ser cortado en el Brest francés cuando recibió una sorprendente llamada: la del Spartak de Moscú. El clásico veto a los jugadores extranjeros en la antigua URSS había por fin caído y en uno de los grandes rivales del CSKA apostaron por dos norteamericanos. “Ni siquiera sabía que había baloncesto en Rusia hasta que mi agente me ofreció este trabajo”, declaraba a El País, que le dedicó un reportaje en diciembre de 1993. Ahí se contaba que tanto Turner como Wright cobraban unos 50.000 dólares anuales, “diez veces más que el baloncestista ruso mejor pagado”. Hay que ver cómo han cambiado los tiempos, ¿verdad?

La información la firmaba el polifacético Miguel Ángel Paniagua, que repartió su tiempo aquellos años entre los negocios financieros, la representación de jugadores y el periodismo. No duda en citar unas declaraciones del apoderado general del Spartak, Serguei Popov, que habla de que decidió el fichaje para añadir un elemento “exótico” con la presencia de “dos norteamericanos altos y negros”. “Al principio, no estaban a gusto porque la adaptación es dificil, pero ya van saltando barreras”, explicaba.

¿Qué contar del Steve Wright actual? Según su perfil de Facebook, vive en Narragansett, en el estado de Rhode Island, y ha trabajado en el departamento de seguridad de Providence. Ahora, pese a sus 52 años, está ya “jubilado”, asegura, quién sabe si recordando aquellos fríos días en Moscú.