Kyle Hill: De ascender a Alicante y Ourense a trabajar en The Walking Dead

Kyle Hill: De ascender a Alicante y Ourense a trabajar en The Walking Dead
Celebrando el ascenso con el Alicante

Javier Ortiz Pérez

Seguro que en esta sección hay algunos seguidores de la serie The Walking Dead, ‘la de los zombies’. Pues bien, en la octava temporada ha participado, aunque fuera de cámara, un exjugador que estuvo en España no hace demasiado tiempo: Kyle Hill. El antiguo escolta de equipos como Girona (donde no llegó a debutar por lesión), Alicante (protagonista del ascenso del 2009) y Ourense (otro ascenso, este a Oro) ejerce en la actualidad como ayudante de cámara. TWD no ha sido la única en la que ha prestado sus servicios profesionales. También lo ha hecho en la también celebérrima Stranger Things y en Cobra Kai, que está inspirada en la ‘ochentera’ película Kárate Kid.

Kyle Hill en una imagen de 2015

Así se gana la vida hoy en día Hill, que no se ha alejado del baloncesto del todo. Vive en Smyrna, dentro del estado de Georgia, donde también ocupa su tiempo como entrenador de chicos de todas las edades en una academia llamada CoachUp. Con las dos facetas está contento un hombre con fama de buen compañero y de saber adaptarse en cada momento a lo que le pedía el entrenador.

Y eso que su trayectoria en España no empezó bien. Formado en Eastern Illinois y número 44 del ‘draft’ de 2001, se labró una buena reputación en Italia (Biella y Udine),  Francia (Villeurbanne y Pau Orthez), Grecia (AEK Atenas) y Croacia (Zadar) para llamar la atención del emergente proyecto del Akasvayu Girona en 2005. Sin ser un jugador de grandes números, sí ayudaba a sus equipos a ganar títulos, como la liga gala y la croata. No obstante, en un amistoso de pretemporada se lesionó de gravedad en el tendón de Aquiles y no llegó a debutar con los catalanes, quedándose en blanco toda la temporada.

Tuvo que empezar casi desde cero en el Bosna de Sarajevo y cumplir una segunda etapa en Udine para volver a recibir una llamada desde España. El Lucentum Alicante le encomendó la misión de ser el exterior de referencia en su intento de regresar a la élite en la 2008-09 y cumplió, promediando 11 puntos en 22 minutos y llevándose además la Copa del Príncipe, así es que se ganó la renovación y pudo debutar en la máxima categoría.

Sin embargo, no fueron muy felices sus 23 partidos ACB: 5,9 puntos en 18 minutos con un flojo 28% en triples, lo que precipitó su sustitución. Nunca superó los 12 en un partido y su tiempo en pista se fue reduciendo inexorablemente para Óscar Quintana. Pagó claramente el salto físico que se produce entre las dos competiciones y el equipo acumuló demasiadas derrotas. Eso sí, el recuerdo que le queda es positivo. “Amo a los aficionados de Alicante. Les echo de menos”, afirma. Después estuvo dos años en el Hemofarm serbio antes de aceptar echar una mano en LEB Plata al Ourense mediada la 2011-12 en la que sería su última experiencia profesional. Y la cerró con éxito: con un nuevo ascenso con dígitos similares a los que logró cuando subió unos años antes en Alicante.

“España fue algo estupendo para mí. Grandes ciudades, buena gente y sitios preciosos. Mi país favorito para jugar por la gran competitividad que había en las ligas”, sostiene.