Quinton Hosley: Mejor en Badalona que en Madrid, pero no lo suficiente

Quinton Hosley: Mejor en Badalona que en Madrid, pero no lo suficiente
Mejor en Badalona que en Madrid, pero no lo suficiente

Javier Ortiz Pérez

Real Madrid 2008-09.
Real Madrid 2008-09.

Un buen jugador que no tuvo demasiada suerte en España. Quinton Hosley fracasó en el Real Madrid en la temporada 2008-09 y apenas año y medio después tampoco aprovechó plenamente la oportunidad que le brindó el Joventut de triunfar aquí, aunque sí que dejó una mejor imagen que en sus meses con la camiseta blanca.

Hosley dejó la impronta de un alero de tremendo potencial físico y técnico, pero que no siempre tomaba las decisiones adecuadas con el balón en las manos. Nacido en Nueva York, puede presumir de ser hijo de una leyenda de los ‘playgrounds’ como Ron Mathias. De los genes le vino obviamente su pasión por el baloncesto callejero, añadiéndole también un camino más dentro de la normalidad. Eso sí, se llevó el disgusto de quedarse fuera de la universidad de Saint John’s y su formación transcurrió entre Lamar Community College y Fresno State.

Cuando se quedó fuera del ‘draft’ de 2007 intentó desesperadamente entrar en la NBA, pero los Seattle Supersonics le terminaron descartando. Empezó entonces su etapa europea en el país donde más cómodo parece haberse sentido, Turquía, con el Pinar Karsiyaka, donde ‘se salió’ absolutamente como el día que le hizo 43 puntos y 19 rebotes al mismísimo Fenerbahce. De allí se lo trajo Joan Plaza en el 2008, aunque tuvo que cortarlo llegado febrero porque no terminaba de aportar lo que se esperaba de él (6,9 puntos en 18 minutos, con un pírrico 22% en triples).

“No sabía mucho del baloncesto español y del propio club cuando llegué. Aprendí muchísimo pero el precio fue lo que me costó adaptarme. En Turquía era todo distinto, jugaba más minutos, era el líder y todo era anotar. Aquí Plaza me pedía muchas pequeñas cosas y no terminó de salir bien todo”, recordaba un tiempo después en acb.com. Mucho dio que hablar que en pleno partido y desde el banquillo arrojase un chicle tras ser sustituido. El destino siempre será una incógnita. Tampoco es que su sustituto, Kennedy Winston, lo hiciese mejor que él, por cierto.

Joventut 2010-11.
Joventut 2010-11.

Volvió a refugiarse en Turquía, primero en el Galatasaray y luego en el Aliaga Petkin. Le salió bien ese intento de relanzarse y firmó dos años en el Joventut, ya con mayor valor en el mercado gracias al pasaporte europeo que le confirió jugar para Georgia en el Eurobasket del 2010. En Badalona lo hizo razonablemente bien (11 puntos y 5,3 rebotes en 27,9 minutos), pero no cumpliría el contrato íntegro en un año en el que el equipo estuvo por debajo de las expectativas. En Navidad se vio implicado en el cierre de los aeropuertos de la zona de Nueva York por un temporal, lo que le hizo incorporarse con cinco días de retraso.

Desde aquella 2010-11 no ha vuelto a asomar por España, pasando por Italia (Sassari y Roma), y Polonia (Zielona). Ahora está de nuevo en Turquía, en un modesto como el Yeşilgiresun Belediye. También ha pasado por Irán. Con 33 años todavía podría quedarle un tiempo en el baloncesto de cierto nivel. De todos modos, siempre podrá encontrársele cada verano en el mítico Rucker Park neoyorquino, emulando a su padre.