Qyntel Woods: Cuando las peleas de perros parten una carrera

Qyntel Woods: Cuando las peleas de perros parten una carrera
Cuando las peleas de perros parten una carrera

Javier Ortiz Pérez

Machacando en San Sebastián.
Machacando en San Sebastián.

La carrera de Qyntel Woods iba bien: iba teniendo cada vez más protagonismo en la rotación de los Portland Trail Blazers, mostrándose como un alero muy físico, capaz de defender a tipos muy distintos de jugadores. Pero... A veces, cometemos un error y nos marca para toda la vida: el de Woods fue especialmente inexplicable cuando estás en la NBA: organizar peleas de perros. Aquí lo hizo razonablemente bien, unos años después, en San Sebastián.

Woods, nacido y criado en Memphis, tenía fama de tipo conflictivo ya desde su época universitaria, que tuvo que pasar entre dos ‘community colleges’. Pero aún así su juego llamó la atención de los ojeadores, que llegaron a compararle con Tracy McGrady. Los Blazers apostaron por él en la primera ronda del ‘draft’ del 2002 con el número 21. En las dos primeras temporadas no pudo jugar muchos minutos, y se metió en un jaleo cuando fue pillado conduciendo sin carnet pero con marihuana encima, pero el auténtico problema llegó en la tercera, cuando se descubrió el asunto de los pitbulls.

Los dos que protagonizaban las peleas, ‘Sugar’ y ‘Hollywood’, eran de su propiedad. Se descubrió que los entrenaba para ello y, aunque Zach Randolph (otro de los miembros de aquellos tristemente míticos ‘Jail Blazers’) también fue partícipe, fue él quien terminó pagando con una multa de 10.000 dólares y, lo que es peor, la rescisión de su contrato. Con esa pesada losa, su carrera NBA no remontó, con unos pocos partidos en Miami y algunos más en los Knicks.

En Europa la cosa le ha ido mejor, aunque no ha faltado su mala cabecita porque no pudo cumplir el segundo año de su contrato en Olympiacos porque dio positivo por marihuana. Después no ha tenido inconveniente en moverse de país en país: Italia (Fortitudo de Bolonia), Polonia (dos etapas en el Asecco Prokom y ahora en el AZS Koszalyn), Rusia (Krasnye Krylya), Israel (Maccabi Haifa), Ucrania (Dnipro) y Francia (Cholet).

En la 2012-13 tocó España, en el entonces denominado Lagun Aro guipuzcoano. Quizás consciente de su fama, en su presentación quiso poner cara de buen chico. “Quiero ayudar al equipo en todo lo que puedan dar lo mejor de mí. Es un placer estar en ACB, he querido jugar aquí durante años y finalmente estoy aquí, así que trataré de hacer la mejor presentación que pueda (...). Haré lo que me pida todo lo mejor que pueda (...).”La gente espera lo mejor de mí y que ayude al equipo dando todo lo que pueda y generando emoción”, comentó aquel día.

Los días con los ‘Jail Blazers’.
Los días con los ‘Jail Blazers’.

Rindió bastante bien a nivel númerico (11,9 puntos y 4  rebotes en 23 minutos), marcándose de vez en cuando algún partidazo como el que realizó ante el CB Canarias (33 de valoración en 24 minutos). Sin embargo, tuvo la mala suerte de lesionarse de menisco cuando faltaban solo tres jornadas. El equipo de Sito Alonso, luchaba desesperadamente por la permanencia. Woods fue operado en San Sebastián y el GBC no volvió a ganar un solo encuentro, por lo que terminó penúltimo.

En el AZS polaco, su club actual.
En el AZS polaco, su club actual.