Sergi Pino: Un sueño culminado, pero también por retomar

Sergi Pino: Un sueño culminado, pero también por retomar
Un sueño culminado, pero también por retomar

Javier Ortiz Pérez

Morabanc Andorra 2015-16.
Morabanc Andorra 2015-16.

Viendo el historial de Sergi Pino, se hace sencillo imaginar la ilusión con la que año a año consiguió subir peldaños en el baloncesto, desde la EBA a la Liga Endesa pasando por las LEBs Plata y Oro. Él mismo reconoce que fue “un sueño” debutar en la máxima categoría en la temporada 2015-16 con la camiseta del Morabanc Andorra después de pasar por las canchas más modestas.

Se trata de un jugador no muy conocido para el gran público y que apenas estuvo un par de años en una cantera potente como la del Joventut. Cuando salió de Badalona con destino Manresa todavía era junior, teniendo que empezar su carrera senior en lo más bajo de las competiciones que coordina la Federación Española, la EBA, con el Olesa. Su camino fue largo: cuatro años en Plata con el Sabadell y el Hospitalet y cinco en más Oro con Girona, Lleida, Manresa y Valladolid.

El caso, sin llamar excesivamente la atención, es que iba madurando, encontrando sus tiros, mejorando en aspectos como la defensa. Rara vez bajó en todo este tiempo de los diez puntos de promedio. La llamada desde el Principado, ya con 28 años, fue la culminación al esfuerzo, aunque luego no todo fue como esperaba.

“Era un sueño. Siempre lo ha sido.  Cuando eres niño no piensas en ser profesional, pero cuando lo eres y vas hacia arriba, llegar a lo más alto es muy bonito”, cuenta. “Como equipo estuvimos bien. Nos quedamos a un partido de entrar en la Copa del Rey y de clasificarnos para los ‘playoffs’, pero la verdad es que no me dieron mucha oportunidad. Jugué todos los partidos, pero la media era muy baja. Se nota cuando no tienen confianza en ti. Entrené mucho, lo di todo, pero a veces las oportunidades no se las dan a todo el mundo”, resume, sin mencionar directamente al que era el entrenador, Joan Capdevila.

Y es que solo promedió 7 minutos por partido y 0,9 puntos. Su desubicación se notó sobre todo en el tiro exterior, consiguiendo anotar solo 3 de los 20 triples que lanzó. Todo eso le dejó la sensación de trabajo inacabado, por lo que quiere pelear por volver a estar en la Liga Endesa cuanto antes. Ya la pasada temporada ayudó decisivamente al ascenso del Gipuzkoa Basket, recuperando el nivel anterior, y en esta espera hacer lo mismo con el Trapa Palencia. “No me he rendido. Y me gustaría volver a la Liga, claro”, destaca.

En la actualidad, en Palencia.
En la actualidad, en Palencia.

El conjunto palentino empezó la campaña con más derrotas de lo esperado, pero a continuación demostró que puede volver a estar arriba. “Vamos cogiendo ritmo y mejorando, sobre todo en defensa, que es la clave. En ‘playoffs’ daremos guerra”, pronostica Pino, que reconoce que empezó “regular”.

Después del baloncesto, quiere explorar una vía poco habitual en los que han sido deportistas. “Mis padres siempre se han dedicado al mundo textil, así es que me gustaría crear una marca de ropa. Si no puede ser, pues hay mil cosas para hacer”, apunta un hombre que se planteó “ser veterinario, pero lo de la sangre y demás me cuesta. Ya tendré perros y caballos”.