Reggie Williams: Un antes y un después del ‘lock-out’ y de Vitoria

Reggie Williams: Un antes y un después del ‘lock-out’ y de Vitoria
Un antes y un después del ‘lock-out’ y de Vitoria

Javier Ortiz Pérez

Volando con los Warriors.
Volando con los Warriors.

En el verano del 2011 pasaron cosas raras en el baloncesto español, consecuencia del ‘lock-out’ temporal de la NBA. Una de ellas fue el fichaje por el Baskonia de Reggie Williams, que entonces era uno de los tiradores emergentes de la NBA, aunque ni le fue bien en Vitoria (solo siete partidos) ni posteriormente ha lucido tanto  como lo había hecho en su temporada ‘rookie’. Parece que hubo un antes y un después de su paso por el Buesa Arena en su carrera... para mal.

Williams tiene en sí una historia peculiar que bien se contó en su momento en acb.com: creció en una base militar (su padre era veterano de guerra) y también él prefirió hacer su época universitaria en el Virginia Military Institute, una institución pequeña, pero en la que se sintió tan a gusto que fue máximo anotador de la NCAA dos temporadas consecutivas, rozando los 30 puntos media (2006-07 y 2007-08). Sacó a pasear su zurda a base de bien.

Pese a ello, no consiguió ser escogido en el ‘draft’ y se marchó al Dijón francés, donde estuvo bastante irregular. Su explosión llegó en la liga de desarrollo de la NBA, donde, jugando para los Sioux Falls Skyforce, llamó la atención de los Golden State Warriors para terminar la 2009-2010. En esa recta final (24 partidos) promedió 15,2 puntos, unos registros a los que no se acercaría posteriormente ni de broma.

En Oakland le firmaron un contrato garantizado a continuación y completó una buena campaña saliendo del banquillo en la 2010-11 (9,2 puntos), pero a continuación el cierre patronal le empujó a sentarse a negociar con el Baskonia, con el que llegó a un trato peculiar: firmó un contrato por un millón y medio de dólares, pero si lo rompía, tendría que pagar un millón de indemnización.

Parece que a Dusko Ivanovic no le gustó mucho la operación y se mostró siempre muy exigente con Williams, que solo mostró su capacidad anotadora a cuentagotas. El optimismo inicial se vino pronto abajo: “Nadie sabe que va a pasar con el lock-out y el Caja Laboral me ofreció un contrato con garantías. Cuando me pusieron la oferta sobre la mesa me convencí, por seguir jugando al más alto nivel. Todo el mundo dice que la Liga Endesa es la más fuerte tras la NBA y yo quería jugar aquí, con el plus de la Euroliga y de enfrentarme a otros jugadores NBA. Esto ayudará a mejorar mi juego (...)Vitoria es pequeña pero divertida. Puedes salir al centro, ves a gente saliendo o comiendo y que llega de noche. Me gusta, me gusta mucho”.

Poco tiempo en Vitoria en 2011.
Poco tiempo en Vitoria en 2011.

Y es que en realidad su único partido reseñable fue el día que le metió 13 puntos en 15 minutos al Valencia. Por lo demás, minutos muy espaciados y muchos menos triples de lo esperado (solo 2 de 10 en total). Fue un alivio para todos verle salir por la puerta (4,9 puntos en 11 minutos) de vuelta a la NBA, pero los Warriors ya no le esperaban. Le habían liberado de su contrato para poder hacer una oferta a DeAndre Jordan.

Él firmó dos años (cinco millones) en Charlotte, pero empezó una cuesta abajo imparable. En Oklahoma, San Antonio y Nueva Orleans tampoco remontó, con cada vez menos minutos y contratos temporales. Hasta tuvo que pasar otra vez por la D-League e incluso buscarse la vida en Europa, adonde regresó con el Avtodor Saratov en enero de 2016.

No tiene equipo, pero está en los 31 años y todavía podría decir algo en el baloncesto. Al menos el 2017 le ha dejado una alegría: participó en la selección estadounidense que ganó el pasado verano la FIBA América Cup (7 puntos en 22 minutos en la final ante Argentina, en la que fue titular).

En el equipo vinculado a los Thunder.
En el equipo vinculado a los Thunder.