Luis Flores: Anotador dominicano que defraudó en el Estudiantes

Luis Flores: Anotador dominicano que defraudó en el Estudiantes
Anotador dominicano que defraudó en el Estudiantes

Javier Ortiz Pérez

Quince partidos con los Warriors.
Quince partidos con los Warriors.

Ocurrió hace seis años y lo podemos recordar bien: decepcionante el papel de Luis Flores en el Estudiantes. Llegaba con la vitola de ‘killer’ con experiencia en la NBA y la responsabilidad de ser el referente anotador del equipo, pero su fracaso fue bastante evidente. No tanto en su promedio de puntos en los minutos jugados (10,8 en 16, que no está nada mal), sino en los bajos porcentajes que acreditó (42% en tiros de dos y 32% en triples) y en un lamentable episodio cuando no se presentó a un partido, lo que acabó suponiendo su salida.

Flores es dominicano, pero emigró de niño, como tantos otros en su país, al área de Nueva York. La mezcla desde luego es prometedora cuando uno se ha criado jugando en la calle: mucha alegría de cara al aro y un claro espíritu ‘jugón’. Eso le llevó en los inicios de su carrera a conseguir una beca en la universidad de Rutgers. Allí apenas jugó, pero acertó de pleno al ser transferido al Manhattan College, donde jugó tan bien en ataque los Houston Rockets le incluyeron en el ‘draft’ de 2004 (puesto 55). Tras un par de traspasos acabó primero en los Warriors (15 partidos intentando aprender de Baron Davis, 2,1 puntos de media) y después en Denver (cuatro minutos en un único partido con los Nuggets). Se marchó a Italia.

Poco importase que jugase de escolta teniendo estatura de base (1,88). Allí empezó a cimentar una muy buena fama de tirador que podía resolver partidos: nada más llegar promedió 20 puntos en Roseto, en la Serie A. También anduvo en Grecia (Patras), Israel (Hapoel Holon) y Rusia (Samara) antes de su fichaje en el Estudiantes, que necesitaba un sustituto para Chris Lofton. Las cosas no fueron bien desde el principio en un equipo que perdía partido tras partido con episodios tan terribles como aquel del -17 de valoración de Antoine Wright. Ni jugadores como Carlos Jiménez y Rodrigo de la Fuente lograban darle estabilidad al grupo.

Así es que Flores se despeñó junto a los demás, haciendo gala de un baloncesto muy pausado. En 16 partidos solo consiguió superar una vez los 20 puntos. Ya estaba cuestionado cuando pidió permiso para ir a conocer a su hijo recién nacido y no regresó a tiempo para el partido ante el Lucentum Alicante. Pepu Hernández dijo que no contaría más con él y así fue. Se le abrió expediente y su contrato fue rescindido.

Lanzando a canasta con el Estudiantes.
Lanzando a canasta con el Estudiantes.

Desde entonces ha jugado poco en Europa (en Ucrania con el Budivelnik y en Israel con el Hapoel Eilat). Se ha centrado más en ligas latinoamericanas, donde a sus 36 años todavía puede ser bastante útil. Aparte de por su país, ha pasado por Venezuela y México, donde milita actualmente con los Capitanes, uno de los equipos del Distrito Federal.

Hace un par de años fue noticia por un asunto extrabaloncestístico: contó en una rueda de prensa que había sido estafado millonariamente. Según su versión, su firma y la de su esposa fueron falsificadas en una operación inmobiliaria.

Con su selección.
Con su selección.