Rodrigo de la Fuente: Esplendoroso y campeonísimo jugador de equipo

Rodrigo de la Fuente: Esplendoroso y campeonísimo jugador de equipo
Esplendoroso y campeonísimo jugador de equipo

Javier Ortiz Pérez

Campeón de la Euroliga con el Barcelona.
Campeón de la Euroliga con el Barcelona.

Sin duda, uno de los mejores jugadores españoles contemporáneos. Rodrigo de la Fuente supuso una refrescante e inesperada aparición mediada la temporada 97-98, cuando fichó por el Barcelona y andaba ‘haciendo las Américas’ en la NCAA tras pasar por el Fuenlabrada. Se convirtió entonces en alguien fundamental para los azulgranas, pasó un tiempo en Italia y fue a acabar donde había empezado: en el Estudiantes, su club de niño. Todos lo hemos visto hasta hace bien poco: era un alero todoterreno, que lo mismo enchufaba desde media o larga distancia que, sobre todo, defendía con fiereza al exterior o interior que se le pusiese por delante. Todo ello con fama de gran profesional y mejor tipo.

De la Fuente, madrileño, empezó en el Colegio San Agustín, muy cerca del estadio Santiago Bernabéu. Pero el minibasket y luego el baloncesto fueron su pasión, siendo captado por el Estudiantes a poco que destacó como infantil. Como junior ganó el prestigioso Torneo de L’Hospitalet y se proclamó campeón de España. Sus hermanos, José Manuel y Jacobo, también jugaron en el club madrileño.

Tenía solo 16 años cuando debutó entre profesionales con el Fuenlabrada, en la entonces Primera B, después de llegar a un acuerdo para irse cedido. Pero apenas fue una temporada porque decidió aceptar una de las ofertas que le llegó desde Estados Unidos: la del ‘junior college’ de San Jacinto, donde estuvo dos años antes de incorporarse a la universidad de Washington State, donde estudió Empresariales. “Fue una etapa bonita que me permitió seguir estudiando y jugando. Aunque al principio fue dura porque no hablaba mucho inglés, estoy francamente contento por aquella decisión que tomé. Me permitió conocer otra cultura, otra forma de jugar al baloncesto y seguir formándome como jugador. Yo no estaba hecho. Y sobre todo, seguir estudiando, que creo que a estas edades es muy importante”, contaba hace unos años en la web de Estudiantes. Además, todos los veranos acudía a las selecciones inferiores con España, donde iba demostrando sus progresos.

No completó por unos meses su ciclo de cuatro años en USA. El Barça había empezado flojo la temporada 97-98 (la de Manel Comas como fugaz inquilino de su banquillo) y se le consideró un refuerzo ideal. “Cuando recibí la llamada de Joan Montes fue una sorpresa y un momento muy especial, pero también elegiría otros momentos: medallas con la selección, a nivel de club las Ligas, la Euroliga...”, comentó el día en el que anunció su retirada.

80 veces internacional.
80 veces internacional.

Lo suyo no necesitó adaptación: desde el principio tuvo un rol importante en el Palau, que si bien captaba que no era una estrella, sí uno de esos jugadores súper  importantes para conseguir títulos. Aunque le faltaba tiro exterior, donde nunca consiguió regularidad, su paso por Estados Unidos había pulido su técnica individual y sobre todo su físico, muy musculado, distinto al del nacional exterior de la época. Curioso que el mejor promedio de puntos lo lograse en aquella primera temporada (9,4).

Su idilio con el Barcelona duró diez temporadas, un ejemplo de longevidad en un club tan exigente. Cuando se fue lo hizo con las vitrinas a tope: cuatro Ligas, dos Copas, una Supercopa, una Korac y, claro, la primera Euroliga de la historia del club, la de 2003 en el Palau Sant Jordi. A él le cupo el honor como capitán de levantar la copa. Era el jugador que ponía el equilibrio en aquellas plantillas, en las que había muchísima calidad ofensiva en el exterior (desde Sasha Djordjevic a Dejan Bodiroga pasando por un joven Juan Carlos Navarro), pero en las que también hacía falta defender.

De la Fuente también participó en la difícil transición de la selección española, primero logrando la plata del Eurobasket de 1999 y luego otro metal idéntico en Suecia-2003, esta vez ya rodeado de los emergentes Pau Gasol, Navarro, Felipe Reyes y demás. También estuvo en los Juegos Olímpicos del 2000 y el 2004. Alcanzaría un número bonito de internacionalidades: 80. Un verano hasta probó en la liga de verano con Portland Trail Blazers.

En Italia con la Lottomatica Roma.
En Italia con la Lottomatica Roma.

Cuando se marchó prefirió explorar la experiencia italiana: Benetton de Treviso, Roma y Teramo. Es curioso que la primera vez que volvió a jugar en el Palau, con el conjunto romano, decidió la victoria de su equipo con dos tiros libres en los últimos segundos. “Han sido durísimos”, dijo. “Me he sentido muy extraño. Después de 10 años jugando en el Barça me ha costado bastante concentrarme. Llegué contento y me voy contento. Quiero agradecer a la gente la estimación que me han demostrado. No tengo palabras de agradecimiento. Todo el mundo sabe que amo al Barça”, añadió.

Su regreso al Estudiantes en la 2011-12 no resultó afortunado, coincidiendo con un descenso no consumado en una plantilla con demasiadas dudas a nivel interno. Todavía entonces, a los 36, se mostró como un jugador bastante eficaz, pero decidió dejarlo. Concluían así 388 partidos con marchamo ACB (todos en el Barcelona menos aquellos 23 como estudiantil) y 6,2 puntos y 3 rebotes en 20 minutos. Nunca metió más de 20 puntos en un partido.

Aunque no como entrenador, echó mano de su formación en gestión deportiva para seguir vinculado al baloncesto como secretario general técnico del Barcelona, ocupando el puesto de otra leyenda, ‘Chichi’ Creus. Su primera temporada en el cargo, la pasada, debió ser un duro ‘master’ de aprendizaje, con el proyecto encabezado por Georgios Bertzokas acumulando muchas derrotas y sin títulos. Ahora continúa en el club, aunque por debajo de Nacho Rodríguez en el organigrama.

Última temporada en activo con el Estudiantes.
Última temporada en activo con el Estudiantes.

Para terminar, una frase suya que vale para cualquier momento de su carrera: “Yo soy de las personas que cree en el trabajo. Siempre lo he pensado así en mi carrera. Creo que a través del esfuerzo se pueden hacer muchas cosas, ser campeón de Europa, y llegar bien a según que edades. Todo gracias al trabajo”.

Homenajeado en el Palau.
Homenajeado en el Palau.