Michael Bramos: Nacimiento y formación estadounidense, espíritu griego

Michael Bramos: Nacimiento y formación estadounidense, espíritu griego
Nacimiento y formación estadounidense, espíritu griego

Javier Ortiz Pérez

Gran Canaria.
Gran Canaria.

Salvando las inevitables distancias, la vida de Michael Bramos es un poco como la del gran Nikos Galis: nacido y criado en Estados Unidos, había pisado poco o nada Grecia, el país de sus antepasados, cuando su calidad baloncestística le hizo llamar la atención del otro lado del Atlántico. En esa conexión como punto intermedio está Gran Canaria, para cuyo equipo jugó dos temporadas, de 2010 a 2012.

Bramos nació en Harper Woods, Michigan, y aceptó la oferta de la universidad de Miami, en Ohio. Sus abuelos son griegos, pero sus padres ya nacieron en Estados Unidos, por lo que su vínculo heleno más bien se centraba en las historias que las que contaban. Cuando se graduó intentó entrar en la NBA, pero su aventura en la liga de verano de 2009 con los Detroit Pistons no llegó demasiado lejos.

El Peristeri fue su primer equipo griego. Su rendimiento no fue malo, pero tampoco estelar. El Gran Canaria apostó por él y allí permaneció dos temporadas. “Disfruté viviendo en España. Me gusta su cultura... y su comida, como la paella”, cuenta hoy en día. En la primera campaña se convirtió en un habitual saliendo del banquillo (6,3 puntos en 17,8 minutos), creciendo su aportación en la segunda (9,3 en 24,2). De la siempre sabia mano de Pedro Martínez, se convirtió en uno de esos jugadores que hacen un poco de todo, basado en un físico bastante potente que ponía al servicio del equipo.

“El baloncesto allí es muy bueno. Jugar en la Liga Endesa me hizo mejor porque la exigencia es alta”, añade. La consecuencia fue firmar un contrato de nada menos que tres años (dos garantizados) con el Panathinaikos y asomarse a la selección nacional en los Eurobasket de 2011 y 2013 y el Preolímpico del 2012. Dos ligas y dos copas adornaron su historial con los verdes, aunque, eso sí, fue de más a menos. El club ateniense desechó hacer uso de su opción de la tercera temporada.

Debió ser un momento muy duro para él cuando en 2014 volvió a intentar entrar en la NBA y se lesionó de gravedad en la liga de verano con los Atlanta Hawks. Eso le obligó a estar toda la temporada en blanco y las ofertas de clubs de nivel Euroliga que podían haberle llegado no lo hicieron. Después de meses y meses de trabajo en solitario, en 2015 el Reyer Venezia le puso a prueba durante una semana y él demostró que podía estar de nuevo a un nivel más que aceptable. Tanto fue así que en dos temporadas ha alcanzado topes de su carrera profesional en anotación (casi 10 puntos), haciendo también gala de su buena orientación hacia el juego colectivo.

Selección griega.
Selección griega.

Los últimos episodios en su vida ha sido ganar la Lega hace unos meses con el Venezia (la primera desde 1943, nada menos) y su renovación hasta el 2019. “Me gusta estar aquí. Es una liga muy competitiva y los aficionados apoyan mucho a sus equipos. Es estupendo jugar ante mucho público”, recalca.

Con su equipo actual, el Reyer Venezia.
Con su equipo actual, el Reyer Venezia.