Rai López: Carrera vertiginosa, retirada prematura, entrenador jovencísimo en EBA

Rai López: Carrera vertiginosa, retirada prematura, entrenador jovencísimo en EBA
Carrera vertiginosa, retirada prematura, entrenador jovencísimo en EBA

Javier Ortiz Pérez

En el Europeo junior de 2007.
En el Europeo junior de 2007.

Rai López tuvo que dejar la práctica el baloncesto con solo 25 años. Había sido internacional en varias categorías inferiores y un gran producto de la cantera del Unicaja, aunque nunca llegó a debutar en la Liga Endesa con el primer equipo. Su única campaña en la máxima categoría la disputó con el Gipuzkoa Basket en la 2009-10. El resto del tiempo lo pasó en LEB Oro, hasta que llegó el momento en el que las lesiones le obligaron a empezar una nueva vida. Y ahora, también jovencísimo, es entrenador en Liga EBA. A sus 28 dirige al Benahavís en el grupo D. Algunos de sus chicos son mayores que él.

Parece que dentro de él siempre hubo más un ‘coach’ que un ‘play maker’. “Empecé con una aventura divertida en Granada con el FCBG y con Armilla en Primera Nacional el año siguiente. Luego fui con Curro Segura a Venezuela con Gigantes de Guayana. Allí aprendí mucho y me abrió un poco los ojos. Ahora en el Benahavís, un club recién ascendido a EBA. Estamos poniendo mucho trabajo e ilusión para que pueda consolidarse en las ligas FEB en los próximos años”, cuenta. Terminó los estudios de INEF y ahora está haciendo el máster de profesorado en Málaga para opositar mientras que sigue ligado a lo que define como su “pasión”.

Atrás queda su aventura como jugador. “Desde pequeño la pelota de baloncesto era la que más me llamaba la atención. Vi que con las manos se podían hacer más cosas que con el pie. Empecé a entrenar en el Valle Inclán, colegio donde entrena mi club, el CB El Palo. Me enganché”, cuenta.

Llegó a Unicaja, claro, donde hizo grandes amigos que mantiene hoy en día: “Aún puedo recordar ese tramo del Cerrado de Calderón hasta Los Guindos en la furgoneta del club, con muchas risas. También trabajábamos muy duro. Cada día era al 100% durante los seis años que estuve allí. Juanma Rodriguez, entonces director deportivo, bajaba a los entrenamientos y me echaba la bronca por las pérdidas. También me aconsejaba y me animaba para seguir en la buena línea”.

 Una buena campaña en el vinculado Clínicas Rincón le catapultó al entonces denominado Lagun Aro GBC en 2009. “Fue un sueño cumplido: poder competir con los mejores jugadores y vivir una temporada ACB fue muy bonito. Tuve la suerte de tener a Pablo Laso de entrenador. Ya le admiraba como jugador y después de ese año entrenándome, aún más”, dice. En 29 partidos siempre como reserva promedió 3,7 puntos y 1,1 asistencias en 12 minutos. Su bajo porcentaje en el triple le penalizó (28%), aunque al menos puede presumir haber fallado solo dos de 29  tiros libres.

 Única temporada en la Liga Endesa, en San Sebastián.
Única temporada en la Liga Endesa, en San Sebastián.

No volvería a lo más alto. Burgos, Granada, Ourense y finalmente Navarra le tuvieron en sus filas, no alcanzando nunca más los números de su mejor año en Oro, el mencionado del Clínicas Rincón. “En Burgos jugué con demasiada ansiedad, por querer volver a la Liga Endesa, eso me pasó factura.  Los siguientes años ya jugaba con dolores, cada vez más inaguantables, hasta que me operé y tuve que dejarlo.  Fue bonito mientras duró, igual demasiado corto. Así es la vida”, analiza. Pero es un tipo positivo: “Puedo decir que empecé muy joven y que entre selecciones y los años que jugué sano disfruté muchísimo”. 

Como jugador se define como “un luchador incansable que defendía al 200%. Podía tirar, driblar y me gustaba generar las mejores opciones para mis compañeros. A veces con imaginación igual excesiva (risas). Creo que el mayor defecto fue no tener tiempo para madurar mi juego. Ahora como entrenador estoy viendo cosas importantes que entonces no veía. Es algo que intento explicar a mis jugadores”

Dando instrucciones en un tiempo muerto (Foto: CB Benahavís).
Dando instrucciones en un tiempo muerto (Foto: CB Benahavís).