Pape Sow: El primero de tres jugadores de nombre idéntico

Pape Sow: El primero de tres jugadores de nombre idéntico
El primero de tres jugadores de nombre idéntico

Javier Ortiz Pérez

Con los Raptors.
Con los Raptors.

Hay un jaleo curioso con esto de Pape Sow. Hay tres baloncestistas que se llaman exactamente igual, aunque con un poco de atención resulta fácil distinguirlos. Del que vamos a hablar hoy se distingue porque es el único de los tres que, por ahora, ha jugado en la Liga Endesa y en la NBA. Ya está retirado, además. Luego hay otro Pape Sow que ha pasado la mayor parte de su carrera en España, entre LEB Plata y EBA, y todavía está en activo (ahora en el Marbella). Y por último un chico de la cantera del Baskonia que todavía es apenas un adolescente, pero que apunta cosas muy buenas. Con 2,00 y 13 años, en la última Minicopa causó sensación.

Vayamos con ‘nuestro’ Sow, un jugador limitado ofensivamente, pero buen especialista a nivel defensivo con sus 2,08. Nacido en Senegal, como tantos otros africanos portentosos a nivel físico fue captado por la NCAA para completar su formación, pasando tres años en California State. Su progresión debió de ser buena para que los Heat le incluyesen en la segunda ronda del ‘draft’ del 2004 (número 47), aunque sus derechos acabaron en posesión de los Toronto Raptors en una operación en la que estuvo implicado Albert Miralles.

Con alguna entrada y salida en la liga de desarrollo, sus tres años en la NBA no fueron como todos esperaban. En ese tiempo totalizó 76 partidos con un peso estadístico muy escaso (2,9 puntos y 2,8 rebotes en 11 minutos), aunque al menos en la segunda temporada pareció obtener un hueco como ‘falso titular’ (en 25 de sus 42 encuentros jugados salió de inicio, aunque luego pasase más tiempo en el banquillo que sobre la cancha).

Cuando en Toronto no le renovaron el contrato empezó su aventura en el baloncesto FIBA, donde nunca resultó tener un peso muy importante más allá de su clásico trabajo de ‘enforcer’ debajo del aro. Tampoco le ayudó fracturarse una vértebra en la liga de verano de 2006 al intentar hacer un mate, lo que le tuvo varios meses de baja. Fue aquel un momento especialmente dramático para su vida: la proximidad de lesión al cuello le pudo haber dejado paralítico de por vida, pero consiguió recuperarse.

Dos ‘medias temporadas’ con Alicante.
Dos ‘medias temporadas’ con Alicante.

Tras Polonia (Prokom) e Italia (Milán) le llegó su primera llamada desde España, en Alicante, al final de la 2009-10. “Siempre he querido jugar en España y por eso me decidí a aprovechar esta oportunidad. Además, Minda (Katelynas) me habló muy bien del equipo y me animó a embarcarme en el proyecto del Meridiano Alicante”, comentó al llegar, ayudando al equipo a acabar bien la temporada. Por cierto que en la misma entrevista hablaba sobre que su mejor virtud era “hacer de todo. Soy capaz de defender, rebotear, anotar y todo lo que me pida mi entrenador. Me gusta darlo todo en cada partido y cada entrenamiento y siempre aporto toda mi energía”.

Eso le valió para renovar el verano siguiente, aunque sería cortado en diciembre. Es curioso que a continuación pasase de un equipo modesto a un ‘grande’ como el Baskonia, aunque lo haría en un papel todavía más específico, como quinto interior. La 2011-12 también la empezó en España, en el Joventut, como sustituto temporal de Henk Norel. Como verdinegro acabó su etapa de 43 partidos en la Liga Endesa, con 6,7 puntos y 4,6 rebotes de media en 17 minutos en pista.

A partir de entonces se especializó en el mercado asiático: Irán, Líbano y finalmente Bahréin, donde estuvo hasta el 2014. Tenía 33 años y desde entonces no ha vuelto a jugar de manera profesional.

Badalona, su última estación en España.
Badalona, su última estación en España.