Reggie Smith: Problemas físicos de un ex Blazer en Girona

Reggie Smith: Problemas físicos de un ex Blazer en Girona
Problemas físicos de un ex Blazer en Girona

Javier Ortiz Pérez

Machacando el aro en Girona.
Machacando el aro en Girona.

Los problemas físicos impidieron que Reggie Smith tuviese más recorrido en España más allá de esos tres partidos que disputó con el Valvi Girona en la temporada 94-95. Fue un fichaje ambicioso, pero indudablemente fallido. Según se publicó luego, ya llegó lesionado, lo que lastró su rendimiento en la pretemporada y en el inicio de la propia Liga. Su destino estaba escrito.

Smith, con una planta impresionante con sus 2,08 y brazos largos, traía buen cartel, en teoría como complemento interior ‘currante’ de alguien más orientado al ataque como Todd Murphy. Californiano, cuatro contundentes años en la Texas Christian University (17,9 puntos y 11,7 rebotes en el último) le habían situado en el puesto 31 del ‘draft’ de 1992. Fue escogido por unos Portland Trail Blazers que entonces llegaban muy lejos en los ‘playoffs’ del Oeste.  Kevin Duckworth, Buck Williams, Mark Bryant, Cliff Robinson... Excesiva competencia en el interior para que él pudiese arrancar tiempo en pista.

Estuvo dos temporadas en la NBA, con 5,8 minutos, 1,5 puntos y 1,8 rebotes a lo largo de los 66 partidos que totalizó. Dio más que hablar al estar implicado en un turbio asunto ocurrido en un hotel de Utah con unas chicas menores de edad y otros tres compañeros de equipo, aunque finalmente no hubo responsabilidades penales (sí multas del club).

Su estreno en Europa fue en Girona, pero desde el principio costó ponerle en forma porque no podía entrenar regularmente. No era un especialista ofensivo, pero tampoco pedía mucho el balón. En sus tres partidos mostró regularidad dentro de la discreción (10, 12 y 12 puntos; 8, 3 y 5 rebotes) y sobre todo llamó la atención porque jugó bastante menos de lo que solía ser habitual en los pívots norteamericanos de entonces (26, 18 y 21 minutos). Su sitio estaba cerca del aro, tanto en ataque como en defensa.

El club tuvo algo de paciencia con él y le dio descanso durante dos semanas, pero no terminaba de mejorar, así es que poco después se tomó la decisión definitiva de sustituirle por Brent Dabbs (que a su vez tampoco duraría mucho). Su carrera profesional no fue mucho más allá: aquella misma temporada consiguió una sustitución (del mismísimo Georghe Muresan) en el Pau-Orthez. Se retiró al final de la siguiente, con solo 27 años, tras vestir la camiseta de los Newcastle Falcons de Australia.

En la actualidad.
En la actualidad.

Con una buena formación, no parece haber tenido problemas a continuación para encontrar trabajo, a juzgar por lo que recoge en su perfil en LinkedIn. Sobre todo ha pasado por empresas del ramo tecnológico en el papel de ‘recruiter’, algo así como un ‘reclutador’ que se dedica a buscar y seleccionar personal. Ahora está en Micron Technology y vive en el área de Sacramento.