Luca Usberti: El chico de Reggio Emilia que echó una mano a Scariolo

Luca Usberti: El chico de Reggio Emilia que echó una mano a Scariolo
El chico de Reggio Emilia que echó una mano a Scariolo

Javier Ortiz Pérez

En acción, antes de su retirada.
En acción, antes de su retirada.

Probablemente ni en sus mejores sueños esperaba Luca Usberti estar durante medio año bajo la disciplina de uno de los ‘grandes’ de España, el Baskonia. Era un jugador de no mucho renombre en su país, Italia, que acabó aceptando la llamada de Sergio Scariolo para paliar una epidemia de bajas y echar una mano en los entrenamientos. Era alguien muy práctico para ello: podía jugar tanto por dentro como por fuera y era esforzado y humilde, consciente de que le iba a ser complicado conseguir un mínimo protagonismo.

Su presencia en los partidos en aquella segunda mitad de la temporada 98-99 (él fichó en enero) resultó realmente testimonial, con solo 35 minutos en Liga repartidos en seis partidos. Curiosamente, sus cinco puntos anotados fueron todos en el mismo encuentro, frente al Granada, el día que más minutos jugó (12).

Usberti había debutado muy joven en la Lega, en su Reggio Emilia natal, en 1990, con apenas 18 años. Allí estuvo siete temporadas con un papel importante por momentos. Después pasó al Sicc Jesi, que era de donde procedía cuando recibió la oferta vitoriana. Fue un año difícil en el Buesa Arena, con fichajes raros (Torbjorn Gerhkhe, Rob Gibbons, JD Sanders...) o directamente fallidos (Serge Zwikker, Ben Davis).

Pese a lo poco que jugó, conserva buenos recuerdos de España. “Fue una experiencia muy bonita y emocionante que me hizo crecer desde el punto de vista humano. Es un gran club y para mí fue un honor formar parte de él, aunque fuese durante poco tiempo”, comenta hoy en día. Lo que más se ha quedado en su memoria ha sido la afición alavesa “siempre animando al equipo”, y sobre todo “el modo de vida del país, tanto en los momentos bonitos como en los duros, mirando siempre el futuro con optimismo”. En su opinión, “los jugadores jóvenes italianos deberían buscar tener experiencias en el extranjero sobre todo para probar su nivel y también para crecer técnica y humanamente”.

Imagen actual.
Imagen actual.

Usberti se define como un jugador que siempre “intentaba hacer lo que decía el entrenador por el bien del equipo” “No he sido un jugador ‘de talento’, entre comillas, pero pienso que los entrenadores que me han puesto en la pista siempre me han apreciado, tanto como jugador como persona y eso es algo que me ha dado satisfacción”.

Dejó de jugar hace muy poco, rebasados los 40 años, después de pasar por varias categorías del basket transalpino. “Ya no tenía estímulos”, confiesa. Ahora trabaja como comercial para una empresa Halley Informática, “una empresa líder en Italia”, pero no ha dejado de lado el baloncesto: es director deportivo del Vigor Basket Matelica, “un club en el que tengo muchos amigos y que está en la serie C”.

“Era más bonito jugar que ver los partidos desde la tribuna, pero soy ya viejo”, concluye...