Gianluca Basile: Triples desde Italia para ganarlo todo en Barcelona

Gianluca Basile: Triples desde Italia para ganarlo todo en Barcelona
Triples desde Italia para ganarlo todo en Barcelona

Javier Ortiz Pérez

Con la selección italiana.
Con la selección italiana.

Esta está siendo la primera temporada, desde 1996, en la que no tenemos a Gianluca Basile en las pistas. Una ausencia sensible de un jugador especial, tirador experto en los finales apretados. Le costó dejar el basket porque el basket era su vida y ahora hay que ver por qué se decanta una vez colgadas las botas. De momento, se dedica a su gran pasión: la pesca.

Desde 2005 a 2011 jugó seis temporadas consecutivas y más de 300 partidos con el Barcelona, una casa que conoce bien y donde lo ganó todo (una Euroliga, dos Ligas, tres Copas del Rey y dos Supercopas). Solamente dos extranjeros, Ante Tomic y Erazem Lorbek, le superan en número de encuentros. “El Barça me marcó”, responde cada vez que le preguntan por su etapa en la Liga Endesa.

Llegó cuando ya era un mito en su país, Italia, primero en Reggio Emilia (1996-1999) y después en la Fortitudo de Bolonia (1999-2005), con el oro del Eurobasket de 1999 y la inesperada plata de Atenas-2004 de por medio. Él fue una de las ‘almas’ de aquella ‘azzurra’ quizás no sobrada de talento, pero grande en determinación.

Fue el desahogo perfecto para Juan Carlos Navarro cuando este o bien tenía que descansar o bien estaba sobremarcado. E hizo un uso exhaustivo del lanzamiento de tres puntos: solo con datos en la Liga Endesa, lanzó 912 (36% de acierto) mientras que de dos puntos solamente alcanzó los 353 (un tercio aproximadamente). Entre sus habilidades también estaba subir el balón si era necesario.

Tras marcharse del Palau ha estirado el chicle lo que ha podido: Cantú (2011-12), Milán (2012-13) y finalmente en la Orlandina (2013-17). Su último partido lo disputó con 42 años hace solo unos meses. No llega a lo de Darryl Middleton, pero no está nada mal: en su temporada de despedida contribuyó a que el modesto equipo de Capo d’Orlando obtuviese la mejor clasificación de su historia en la Lega: un octavo lugar. 

En la Fortitudo de Bolonia.
En la Fortitudo de Bolonia.

Hace un par de años comentaba en ‘Gigantes del Basket’ que estaba a disgusto con el baloncesto que se hace ahora en Italia. “Aquí hay muchos americanos y saltan y son más rápidos. Correr detrás de un tío que tiene 15 años menos que tú… (...). Hay mucho ‘uno contra uno’, no un juego de sistemas. Me va más el juego ‘europeo’, lo que hacen Barça, Madrid, Fenerbahce… Donde todos los jugadores son importantes y el balón se mueve. El de ahora aquí no es mi baloncesto”, comentaba.

Basile se mostraba muy crítico con el ‘pallacanestro’: “Es que hemos perdido mucho. El dinero es la clave. Los grandes clubs no pueden fichar a jugadores de auténtico talento y recurren al  mercado americano, que es el más barato que hay. Luego está lo de los pasaportes… Te puede pasar que haya siete americanos en un equipo y eso no es fácil. No es una cosa de racismo. Es que tienen otra mentalidad, otra forma de ver el baloncesto”.

En todo esto subyace lo feliz que fue en España como azulgrana. “Tengo un gran recuerdo de Barcelona, no solo por los títulos, sino por la gente. He dejado muchos amigos allí. Y no solo eso. Me he dejado el corazón allí”, afirmaba. Y eso que reconocía que al principio, cuando llegó, le había “costado mucho”. “Idioma nuevo, personas nuevas… Fue un poco difícil. Pero cuando entré dentro de todo, todo fue más fácil”.

“Lo más importante es ser tú mismo, pero sin olvidar que ahora formas parte de un club grande como el Barça. Hasta que no llegas a una institución deportiva tan grande como esta no te das cuenta de su dimensión”, decía en unas declaraciones algo anteriores

Ya entonces jugaba con la posibilidad de ser entrenador y se mostraba escéptico. “Me lo dicen todos, pero… En la pista parezco así por mi juego. Ser entrenador es diferente. No es cierto que un buen jugador deba ser un buen entrenador. Hay que pensar 24 horas sobre 24 en lo que tienes que hacer. El jugador no hace eso, está más libre. Y estás obligado a tener carácter: tienes que ser ‘cabrón’, ser psicólogo, aprender lo que necesita cada jugador para poder salir a tope. Y eso en un equipo grande es muy difícil, porque tienes diez o doce jugadores buenos. Hay que hacerles sentir importantes a todos. Y también son ‘cabrones’: nunca están contentos, siempre quieren jugar más”. 

Seis años de azulgrana.
Seis años de azulgrana.


La Orlandina, su último equipo.
La Orlandina, su último equipo.