James Collins: Recta final de temporada en un Joventut decepcionante

James Collins: Recta final de temporada en un Joventut decepcionante
Recta final de temporada en un Joventut decepcionante

Javier Ortiz Pérez

Penetrando a canasta ante Roberto Dueñas.
Penetrando a canasta ante Roberto Dueñas.

Solamente nueve partidos para James Collins en el Joventut (entonces con el apellido de Pinturas Bruguer) ya bien avanzada la temporada 99-2000. Llegó en un mal momento para un equipo que no estaba funcionando bien, lo que seguramente condicionó la impresión que quedó de él. Por lo que se le vio, era un buen anotador, con un buen primer paso, aunque su porcentaje en triples estuvo en el 29% y eso tratándose de un exterior es difícil de  digerir.

Escolta de 1,95, Collins fue un recurso de urgencia ante la lesión de Serguei Babkov, primero con un contrato temporal tras superar una prueba y después ya hasta el final de campaña a la vista de que el ruso no consiguió recuperarse. Aquella temporada la había empezado en el Estrasburgo, su primer club europeo. Formado en Florida State, donde es todavía uno de los mayores anotadores de su historia, su obsesión pareció siempre la NBA, pero solamente la tocó durante su año ‘rookie’ con Los Angeles Clippers en la 97-98 (23 partidos, 2,6 puntos en 4,5 minutos). A pesar de haber sido nombrado ‘Mister Basketball’ en su estado, le pesó demasiado acabar demasiado atrás en el ‘draft’ (número 36) y además el equipo que había apostado por él, Philadelphia Sixers, le traspasó el mismo día que lo escogió. Años después se convertiría en un habitual de las ligas de verano (Suns, Wizards, Grizzlies) en la búsqueda de un hueco en algún ‘roster’ que no terminó de llegar.

De verdinegro promedió 11,1 puntos en 25 minutos, lo que no se estimó suficiente para acometer su renovación. La frustración de no meterse en los ‘playoffs’ con una plantilla con muchos nombres importantes (desde los jóvenes Raúl López y Alex Mumbrú a los veteranos Ferrán Martínez y Rafa Jofresa) resultó grande.

Curiosamente, sus dos partidos de mayor anotación (21 ante el Forum Valladolid y 17 ante el Gran Canaria) terminaron con derrota. Con algún paréntesis en la CBA y en Venezuela, siguió su carrera sobre todo en Italia, alternando la primera con la segunda división (Avelino, Scafati, Novara, Cantú y Fabriano, donde se retiró en 2007).

En un reciente artículo (en el que se dice inexplicablemente que Collins “ayudó a ganar a uno de sus equipos españoles a ganar un título de liga”) destaca que “las temporadas en Europa se alargan demasiado”. Y no, no parece entusiasmado con el recuerdo del tiempo que pasó en nuestro continente: “Ganas dinero y tienes que habituarte a las costumbres, a la comida e íntegramente al estilo de vida”

Ahora ha regresado a sus orígenes: es entrenador desde hace seis temporadas en el Andrew Jackson High School de su Jacksonville natal (por cierto: la misma ciudad en la que nació Audie Norris). “No soy radical tirando sillas ni nada de eso, pero intento enseñar a los chicos”, cuenta.

En la actualidad (Foto: USA Today).
En la actualidad (Foto: USA Today).