Diego Fajardo: El más italiano de los pívots españoles

Diego Fajardo: El más italiano de los pívots españoles
El más italiano de los pívots españoles

Javier Ortiz Pérez

En Milán.
En Milán.

Singular la trayectoria de Diego Fajardo, un tinerfeño que pasó la mayor parte de su carrera jugando para equipos italianos. Eso sí, pudo terminarla en el equipo de su tierra, el Iberostar Tenerife (es de Icod de los Vinos, una pequeña localidad al norte de la isla). Dentro de la particular evolución que tienen todos los jugadores, la suya fue especialmente llamativa: pasó de ser una ‘bestia’ físicamente, con un gran salto, a distinguirse más por el saber estar y la inteligencia, casi siempre desde la posición de ‘4’.

“Me convertí muy pronto en profesional y mi carrera ha durado muchísimo, pero estas cosas tocan a su fin tarde o temprano. Me he volcado con este deporte casi, incluso, desde antes de nacer. Por tradición familiar, siempre se ha respirado deporte en mi casa, desde que estaba en la barriga de mi madre. Y eso ha influido mucho en mi vida”, contó el día en el que anunció su retirada, en el 2014.

Hijo de Francisco Fajardo, que fue jugador en los años 60 con el Náutico, sus orígenes hay que buscarlos en las categorías inferiores del Hércules y el Unelco Tenerife, donde le captó el Forum Valladolid para su filial en 1995. Fue a orillas del Pisuerga donde debutó en la ACB, dándose a conocer además en un concurso de mates de la Liga en 1996 cuando clavó uno con dos balones. Y no lo ganó, pesando quizás más los tremendos brincos de Stanley Jackson, que jugaba en casa, en Cáceres.

La apertura de las fronteras europeas le cambió la vida. En Valladolid no tenía minutos y en verano de 1997 se animó a aceptar una oferta del Reggio Calabria, el primero de los clubs italianos que le acogerían en los siguientes nueve años: Biella, Imola, Cantú, Verona, Roseto, Milán, Scafati... En todo ese tiempo solo regresó a España para jugar unos meses en el Caja San Fernando. Una segunda mitad en su carrera permitió verle más aquí (unos pocos partidos con el Baskonia y periodos más largos en San Sebastián y Murcia) y también allí (Verona, Pistoia, Virtus de Bolonia y nuevas etapas en Milán y Verona). En la 2012-13 demostró que no le tenía miedo a nada y firmó en Irán.

Mate con dos balones en el All Star de 1996.
Mate con dos balones en el All Star de 1996.

Como no podía ser de otra manera, se casó con Tamara, una italiana, y hasta se habló de la posibilidad de que Carlo Recalcati le seleccionase para los Juegos de Atenas, en el 2004, si hubiese conseguido el pasaporte.

“Tuve la suerte de abrir la Ley Bosman y he podido disfrutar de esa circunstancia para jugar muchos años en Italia. No ha sido un camino fácil, porque he tenido dos lesiones graves, ahora ya puedo decirlo: la rotura del ligamento cruzado anterior en mis dos rodillas. Cuando se quiere realmente una cosa y se tiene pasión por algo, te sobrepones a todo y superas todas las dificultades. No lo dije antes porque no me convenía decirlo ni quería que perjudicara mi carrera”, contó.

Aseguró que podía haber seguido, pero que descartó hacerlo: “Siempre he querido jugar al máximo nivel”y no me gustaba la sensación de jugar en otras categorías y no dar el máximo. Siempre he estado muy bien físicamente porque me he cuidado muchísimo y ya sentía que no era el Fajardo que se conocía en Italia. No estaba dando lo que quería dar y hay que ser honesto y justo con uno mismo y con su profesión. No puedo racanearle nada a este deporte con todo lo que me ha dado”.

Fajardo se mostró muy agradecido con el Iberostar Tenerife “por haberme dado la posibilidad de jugar mi último año aquí, en mi Isla, donde han jugado mis padres y mis tíos (...). Haber jugado por fin delante de mis amigos y de mi familia”ha sido un broche perfecto. Me hubiera gustado haber llegado antes, que se hubiera visto al mejor Fajardo en la Isla, pero las circunstancias han sido así. Llegó cuando tuvo que llegar y estoy muy contento”. Ahora se dedica a la representación de jugadores, muchos de ellos jóvenes. Ivan Buva y Jonathan Tabu son dos ejemplos de baloncestistas de la Liga Endesa cuyas carreras dirige.

Últimas canastas en el Iberostar Tenerife.
Últimas canastas en el Iberostar Tenerife.

144 partidos en la Liga Endesa (6,6 puntos y 4,7 rebotes en 18 minutos) y 378 en la Lega (9,2 y 5,7 en 22,8). Ahí queda eso...

Anunciando su retirada.
Anunciando su retirada.