Glenn Puddy: Tosco pívot que solo duró doce partidos en Ferrol

Glenn Puddy: Tosco pívot que solo duró doce partidos en Ferrol
Tosco pívot que solo duró doce partidos en Ferrol

Javier Ortiz Pérez

Solo doce partidos en Ferrol en 1989.
Solo doce partidos en Ferrol en 1989.

Muy flojito Glenn Puddy en el escaso tiempo que pasó en Ferrol. El OAR debía tener poco dinero para fichar aquel verano porque se trajo a un jugador súper desconocido, recién salido de una universidad minúscula y que, como suele pasar en estos casos, acabaría saliendo caro. Solamente aguantó doce partidos antes de ser sustituido por Mike Gibson.

Tras pasar bastante inadvertido los tres anteriores, Puddy completó un buen año de senior en la Southern Methodist University, enclavada en su estado natal de Texas. Aquel verano de 1989 entró en el ‘draft’... de la CBA (número 40) y nadie pareció fijarse en él más que el entonces denominado Clesa Ferrol, que necesitaba un compañero en la ‘pintura’ para Anicet Lavodrama. Era el típico ‘5’ blanco grande (2,08), pero muy tosco, al que le costaba enormemente entenderse con ‘Aniceto’. Tampoco le ayudó que el jugador que había ocupado su sitio la campaña anterior, Mike Schlegel, fuese alguien tan polivalente y atinado de cara al aro. Hay comparaciones odiosas.

Desde el principio, cuando llegó en una muy mala forma física, pareció estar sentenciado. Las derrotas caían una tras otra y el entrenador, un joven Miguel Ángel Ortega (ahora laureado técnico del Perfumerías Avenida), empezaba a estar cuestionado. El cambio llegó tras la duodécima jornada, cuando Puddy, algo raro para un americano de la época, incluso había perdido la titularidad. Se quedó en 14,3 puntos y 5,8 rebotes en 30 minutos, unos registros discretísimos para un interior americano de la época. Pero lo peor es que solamente ganó uno de aquellos doce encuentros.

El club gallego esperó pacientemente a que el Barcelona hiciese un ‘casting’ para sustituir temporalmente a Audie Norris probando al mismo tiempo a David Wood y Mike Gibson. Se decidió por el primero, lo que dejó a Gibson en el mercado listo para que su teléfono sonase inmediamente. Y los resultados mejoraron inevitablemente.

Como entrenador de un equipo escolar femenino.
Como entrenador de un equipo escolar femenino.

Puddy terminaría aquella temporada en el Caen francés con un rendimiento bastante superior (18,5 puntos y 10,3 rebotes en 36 minutos). Intentó sin éxito entrar en los Minnesota Timberwolves, estuvo en la CBA y jugó algunos años más en Europa. Concluyó su trayectoria profesional en Japón (temporada 96-97, en los Hitachi Helios). A continuación se estableció en Dallas, donde regenta junto a su familia una empresa de paisajismo llamada Pearl Cove Landscape Services. Como conexiones deportivas, dos: ha dirigido al equipo femenino de un colegio llamado Saint John’s Episcopal School (“estoy orgulloso de entrenar a estas niñas”, afirma) y su hija Haley juega al voleibol en la universidad de Loyola.