Paul Davis: Un ‘5’ muy importante en Santiago y Sevilla que se retiró pronto

Paul Davis: Un ‘5’ muy importante en Santiago y Sevilla que se retiró pronto
Un ‘5’ muy importante en Santiago y Sevilla que se retiró pronto

Javier Ortiz Pérez

Seis partidos en el ‘Obra’ en 2010.
Seis partidos en el ‘Obra’ en 2010.

Un par de meses en el Obradoiro y dos años completos en Sevilla. A eso se circunscribe la aportación de Paul Davis en España. Fue un pívot muy importante, sobre todo a nivel ofensivo, porque defensivamente solía reprochársele cierta debilidad, seguramente mermado por los problemas físicos que marcaron su trayectoria. Y eso que con sus 2,11 tenía los centímetros suficientes para intimidar. Pero a él lo que le gustaba era tener el balón y, si era posible, meterla para abajo.

Davis es un tipo blanco de Michigan, con todo lo que ello supone, al que seguro que le llenó de satisfacción vestir la camiseta de los ‘Spartans’ de Michigan State durante cuatro años. Su papel fue casi siempre de protagonista, con varios premios individuales y la clasificación para la Final Four de 2005. Probablemente esperaba que el ‘draft’ del año siguiente le tratase un poco mejor: terminando por encima del 34 con el que le eligieron los Clippers hubiese tenido otra consideración en la NBA.

Dos temporadas en Sevilla.
Dos temporadas en Sevilla.

Aquejado de constantes problemas de tobillo y espalda, jugó muy poquito en el equipo de Los Angeles y menos aún en Washington, donde tuvo la desgracia extra de ser cortado porque se habían quedado sin bases. 82 partidos repartidos en cuatro años y solo dos de ellos como titular. Los promedios (2,6 puntos y 1,9 rebotes en 8,6 minutos) hablan por sí mismos.

Casi dio más que hablar fuera de la pista: encontró novia en un ‘reality show’ diseñado para ello (la modelo Diana Rosebuch) y ejerció como ‘secundario’ en un anuncio de televisión en el que Dwayne Wade machacaba por encima de él.

Mientras esperaba otra oportunidad en los Maine Red Claws le llegó la llamada desde Santiago de Compostela, donde necesitaban kilos en la pintura para intentar a la desesperada la salvación en aquella temporada de debut en la Liga. 13,1 puntos y 7,6 rebotes en 23,1 minutos no fueron suficientes para que el ‘Obra’ se mantuviese en la categoría, pero sí para dejar claro que podía ser un ‘5’ súper práctico en España. Bilbao, CAI Zaragoza, el propio Maccabi de Tel-Aviv... Se convirtió una de de las estrellas del verano del 2010 y hasta pudo reingresar en la NBA después de completar una gran Liga de Verano.

En Sevilla, todavía con el amparo de Cajasol, se llevaron el ‘gato al agua’, firmando prácticamente los mismos números los dos años siguientes y colaborando para la última vez que el club se clasificó para los ‘playoffs’ por el título y para llegar a la final de la Eurocup. En la 2011-12 se marcó un partido para el recuerdo: 21 puntos y 22 rebotes frente al Manresa, un “20-20” que llevaba casi diez años sin producirse en la Liga.

Actuaciones así le dieron un gran contrato en el Khimki ruso, donde estuvo desde 2012 a 2016 jugando a buen nivel y adaptándose muy bien a Moscú. Su retirada fue demasiado prematura entonces, con 32 años, aquejado de múltiples problemas de rodilla. “Mi cuerpo no puede jugar, aunque mi mente podría. Ahora mismo empezaré simplemente a disfrutar de la familia y a ser un fan del deporte en lugar de un jugador. Moscú siempre será una segunda casa. Literalmente lo di todo en el Khimki”, escribió para anunciar su adiós.

Khimki, su última parada antes de retirarse.
Khimki, su última parada antes de retirarse.

España sigue también ocupando un papel importante en su corazón. De hecho, mantuvo bastante el contacto con nuestro país encargando las máscaras faciales a medida con las que jugaba regularmente. A lo largo de su carrera se rompió tres veces la nariz, que tenía especialmente sensible.