Ed Cota: Gran prestigio universitario y destellos en el baloncesto FIBA

Ed Cota: Gran prestigio universitario y destellos en el baloncesto FIBA
Gran prestigio universitario y destellos en el baloncesto FIBA

Javier Ortiz Pérez

Apenas tres meses en el Barcelona.
Apenas tres meses en el Barcelona.

Les pasa a muchos, pero el de Ed Cota es un caso bastante extremo: acumuló un enorme prestigio en sus años en la NCAA, pero a continuación, en su carrera profesional que desarrolló casi íntegramente en Europa, donde llegó a brillar sobre todo en Lituania con el Zalgiris. Dentro de ese contexto pasó inadvertido durante unos pocos partidos en el Barcelona. Tampoco llegó nunca a pisar la NBA, pese a que año tras año lo intentaba jugando las ligas de verano.

De familia panameña, nació en Los Angeles y se crió baloncestísticamente entre Brooklyn y Connecticut, donde destacó en ‘high school’. Sus grandes actuaciones le dieron un sitio en el tradicional partido McDonald’s All American de 1996 en el que se puede ver a las grandes estrellas adolescentes del país. Aquel año acudieron tipos como Kobe Bryant, entre otros. Al tiempo, intentaba superar otra batalla: la personal. Un accidente de tráfico dejó muy maltrechos a su madre y a su padrastro, que no pudo volver a usar las piernas.

Sus cualidades llamaron la atención de North Carolina, con la que disputaría tres ‘Final Four’ y sería compañero de Vince Carter, Antawn Jamison o los futuros ACB Ademola Okulaja, Vasco Evtimov, Serge Zwikker y Shammond Williams. Sus premios individuales (‘freshman’ del año e incluido en varios quintetos ideales de la conferencia durante cuatro años) y récords estadísticos (fue el primer jugador en acumular 1.000 puntos, 1.000 asistencias y 500 rebotes en la historia de la NCAA) no le sirvieron para entrar en el ‘draft’ que le correspondía, el del 2000. En su momento se señaló que carecía de físico (1,83 un tanto endeble) y de tiro exterior como para ser mínimamente útil en la NBA. Su año en la IBL no desmintió estos ‘scoutings’ negativos, por lo que emprendió la aventura ‘overseas’.

En siete años en Europa donde mejor estuvo fue en el Zalgiris (de 2002 a 2004, siendo máximo asistente de la liga lituana). También ganó la FIBA Eurocup con el Dínamo de San Petersburgo (que luego quebró, por cierto). En el mercado porque su segudna etapa en Kaunas acabó mal, pillado conduciendo borracho, echó una mano en el Barça en febrero de 2006 para sustituir al lesionado Milos Vujanic. Solo fueron nueve partidos en los que apenas miró al aro (11 puntos en total, 5 de ellos en un mismo partido), promediando nueve minutos por encuentro. Una subluxación de hombro tampoco le ayudó y no llegaría a disputar los ‘playoffs’. 

En 2011.
En 2011.

En verano se dio el gusto de ganar el Centrobasket con la selección de Panamá, con la que también participaría en el Mundial de Japón. Hapoel Jerusalem (2006-07) y Stal Ostrów Wielkopolski (2007-08) fueron sus últimos equipos a nivel profesional. Poco se ha conocido de él desde entonces, pese a que sigue siendo considerado un mito en la universidad de North Carolina. De hecho, según perfil de Facebook, vive cerca de allí, en Charlotte. Como profesión indica que trabaja haciendo bocadillos en la cadena Subway, pero suena más bien a coña marinera...