Alfons Alzamora: Campeón de Europa y fuerza de choque balear

Alfons Alzamora: Campeón de Europa y fuerza de choque balear
Campeón de Europa y fuerza de choque balearCampeón de Europa y fuerza de choque

Javier Ortiz Pérez

En el Barça.
En el Barça.

Puede presumir Alfons Alzamora de haber sido campeón de la Euroliga, aunque en aquella final contra la Benetton en el Sant Jordi en el 2003 no disputase un solo minuto. Complicado era hacerlo cuando él era un chaval y por delante en el Barcelona tenía a cuatro interiores como Gregor Fucka, Roberto Dueñas, Anderson Varejao y Patrick Femerling. De ellos seguro que aprendió mucho y de hecho ha desarrollado una carrera bastante buena, dentro de una línea general de trabajo duro y pocas pretensiones de estrellato.

Alzamora es de Palma de Mallorca. Su hermano mayor Albert también estuvo en el baloncesto profesional unos años, pero seguramente Alfons disponía de más posibilidades por el aspecto físico. Con 2,06 y extremadamente fuerte, suponía un escollo muy difícil de superar en el centro de la zona en categorías inferiores. No fue de extrañar que, tras empezar con el Espanyol de Palma de Mallorca, un club ya desaparecido, fuese fichado como cadete por el Barça. Se hizo todo un habitual de las selecciones inferiores, enclavado dentro de una generación sin grandes pívots.

En la casa azulgrana permanecería casi diez años, con un paréntesis de una cesión en el Caprabo Lleida en la 2000-01. Hacía mucho tiempo que había debutado en la máxima categoría en un Barça-Cantabria Lobos un 21 de septiembre de 1997. Con un pie en el filial y otro en el primer equipo, siempre se le consideró útil para ayudar en los entrenamientos (no huía nunca del contacto) y dar algún relevo en épocas de lesiones, pero en realidad dispuso de pocas oportunidades reales.

En el Barça protagonizó algunas anécdotas jugosas: era centro de las ‘coñas’ de sus compañeros porque tardó muchísimo en sacarse el carnet y en los desplazamientos cargaba siempre con el librito del teórico. Juan Carlos Navarro se convirtió en su ‘chófer’, todo un lujo. A ambos les unió un momento que les costó una buena multa: se despistaron en el aeropuerto de Londres y perdieron el avión del equipo. De nada les sirvió rogarles a la azafata que les abriesen...

Cuatro temporadas en Girona.
Cuatro temporadas en Girona.

Salir de ‘Can Barça’ fue como ‘resetear’: empezó a tener un puesto en la rotación de sitios como Joventut, Breogán, Menorca y Manresa. En este último sitio logró estabilidad (cuatro temporadas consecutivas), pero su mejor baloncesto lo había dado probablemente en Lugo, donde fue un titular estable y hasta con cierto protagonismo ofensivo, animándose incluso a lanzar de tres puntos, algo que ha descartado más recientemente. Su última campaña en la Liga Endesa, la 2010-11, cerró una cifra bastante potente de 358 partidos (4,2 puntos y 3 rebotes en 15 minutos), bajando un peldaño entonces: la LEB Oro. Con el paréntesis de un año en el filial del Barcelona, ejerciendo de referente para los jóvenes, no se ha movido de Lleida, donde ha ofrecido relevos de calidad.

En mayo cumplió los 38 años, pero parece todavía en buena forma y con ganas de seguir dando guerra bajo los tableros. Este verano ha decidido empezar una nueva etapa fichando por el CEB Marc Gasol, el club que el pívot de los Grizzlies ha montado en Girona con el objetivo de devolver el baloncesto masculino de nivel a la ciudad. A las órdenes de Quim Costa, el equipo milita en EBA.

Alzamora, con buen humor, suele ofrecer un claro resumen de su carrera en una frase: “Los del ‘Estopa mix’ también somos necesarios. Pero yo limpio. Duro, pero limpio”.

Cuatro temporadas enLleida.
Cuatro temporadas en Lleida.