Kyle Singler: Demoledor en el Lucentum Alicante, inconsistente en el Madrid

Kyle Singler: Demoledor en el Lucentum Alicante, inconsistente en el Madrid
Demoledor en el Lucentum Alicante, inconsistente en el Madrid

Javier Ortiz Pérez

Debut con el Lucentum Alicante.
Debut con el Lucentum Alicante.

Primero una aparición radiante y luego una cierta decepción. Es el resumen de la temporada de Kyle Singler en España, la 2011-12, dividida entre dos equipos: hasta la décima jornada, en el Lucentum Alicante; después, en el Real Madrid como refuerzo ante el regreso de Rudy Fernández a la NBA tras el ‘lock-out’.

Muchos no se creyeron que el Lucentum consiguiese un fichaje así, un ‘2-3’ con tanta capacidad para ver aro, en aquel convulso verano del 2011. Tras cuatro años en la prestigiosísima Duke promediando 16,2 puntos y siendo clave en el título de 2010 ante Butler (19+9), se esperaba que Singler acabase más alto en el ‘draft’, pero se tuvo que conformar con un 33 (por Detroit Pistons) que no le dejaba en una buena situación precisamente por el ‘lock-out’ antes comentado. Prefirió asegurar firmando su primer contrato profesional y lo hizo a orillas del Mediterráneo con indudable acierto. La gestión del Lucentum fue enorme, pagándole solo 15.000 euros al mes.

En su debut ante Bilbao demostró ir sobrado: 23 puntos, 32 de valoración, victoria y MVP de la jornada . Aunque posteriormente tuvo un par de partidos flojos, sus 14,4 de media le abrieron la puerta del Madrid, que necesitaba a un desatascador desde fuera. La cifra no se hizo oficial, pero pagó un traspaso de entre 100.000 y 200.000 euros y a él un contrato de casi un millón.

Sin embargo, en la capital le costó encontrar su sitio. Ya no era el centro de todos los sistemas, como ocurría anteriormente, y tuvieron que pasar ocho partidos que para que alcanzase la decena de puntos en un encuentro. Más que sus porcentajes, lo que se resintió fue su número de tiros a canasta.  No le pudo ganar terreno a Jaycee Carroll, un jugador quizás menos potente físicamente, pero más adecuado en el estilo ofensivo que empezó a imponer Pablo Laso aquellos días y que tuvo su momento más brillante en la Copa del Rey ganada en el Sant Jordi al Barcelona. Singler se quedó aquel día en 4 puntos en 14 minutos dentro de la alegría general. Su aventura en España no acabó bien con la derrota en la final liguera ante el Barça y sin poder sacudirse nunca cierta etiqueta de irrelevancia (8,1 puntos en 20,3 minutos).

Lanzando con el Real Madrid.
Lanzando con el Real Madrid.

Empezó entonces una carrera en la NBA que ha ido claramente de más a menos. Los Pistons hicieron valer sus derechos y le alinearon en los 82 partidos de la 2012-13, incluyendo 74 titularidades. La siguiente campaña alcanzó los 9,6 puntos y nunca ha vuelto a superarlos. Más bien al contrario. En 2014 fue traspasado a Oklahoma, donde casi siempre ha estado hundido en el fondo del banquillo. Alex Abrines le ganó el pulso la pasada temporada, en la que se quedó en mínimos históricos de 2,8 puntos en 12 minutos. Su futuro es una incógnita, aunque con 29 años todavía puede tener cosas que decir.

En 2012 hizo unas declaraciones en las que elogiaba a la Liga Endesa, que aseguraba seguir de cerca. “Fue un paso muy importante jugar en la ACB. Era el mejor trampolín posible para entrar en la NBA rindiendo como lo estoy haciendo ahora. Sin duda, la ACB es la segunda mejor Liga del mundo. Jugar en el Madrid me hizo mejorar como jugador, allí maduré gracias al nivel competitivo y a la plantilla que teníamos (...). Madrid es una gran ciudad, se vive con una gran calidad de vida, se come de maravilla y se echa de menos”.

Y el pasado mes de octubre, cuando visitó con los Thunder España, hasta se dejaba querer: “Si tuviera la oportunidad de volver lo haría sin dudar. Para mí es increíble esa sensación de estar en un equipo que está ahí para competir y tratar de hacer algo diferente que muchos no pueden. Pero yo quiero estar en la NBA todo el tiempo que pueda”.

Con los Pistons, su primer equipo NBA.
Con los Pistons, su primer equipo NBA.