Matías Ibarra: ‘El Lata’, un clásico LEB que paladeó la élite en Alicante

Matías Ibarra: ‘El Lata’, un clásico LEB que paladeó la élite en Alicante
‘El Lata’, un clásico LEB que paladeó la élite en Alicante

Javier Ortiz Pérez

La Palma, uno de sus equipos LEB.
La Palma, uno de sus equipos LEB.

No es muy habitual lo que sucedió con el base argentino Matías Ibarra: desde el 2003 se convirtió en un fijo en la LEB Oro (con un único paréntesis de un año en Plata), pero sus últimos partidos en España los jugó en la actualmente denominada Liga Endesa, los únicos de su carrera aquí en la máxima categoría. Fueron tres encuentros vistiendo la camiseta del Lucentum Alicante al inicio de la 2010-11 dentro de un contrato de un mes que firmó y con el que se despidió antes de marcharse a su país.

Ibarra cogió durante aquellos años en LEB fama de jugador sólido, fiable. No terminó de asentarse en ningún sitio, pero no le faltaban las ofertas cada verano. Al Drac Inca llegó procedente de Boca Juniors y con el aval de haber formado parte de una fabulosa selección argentina que fue bronce en el Mundial sub-21 en 2001. De ahí pasó a Algeciras, Huelva, Palma Aqua Mágica, Burgos, Gandía y La Palma. Su única experiencia un peldaño más abajo fue en la 2007-08 en Santa Pola.

Total, 240 partidos con números no de relumbrón (6,4 puntos y 2,2 asistencias en 20 minutos), pero era uno de esos jugadores que tampoco necesitaba tirar mucho para sentirse a gusto. Especialmente ajustado fue el dúo argentino que formó con el ‘Tiki’ Bulfoni tanto en Inca como en Algeciras. Poner a gente de esa nacionalidad en un equipo siempre garantiza competitividad.

Tuvo el regalo final de su contrato temporal en Alicante, que necesitaba un director de juego para iniciar la competición en 2010. En aquellos tres encuentros solo sumó 19 minutos y 2 puntos. Desde el principio parecía claro que no sería renovado, pero él lo tomó con profesionalidad. “Quiero aportar todo lo que el equipo necesite y lo que el entrenador me pida (...). Estar en ACB es llegar la máximo nivel, a lo que aspira todo jugador de baloncesto. Espero que sea un escalón hacia arriba en mi carrera”, comentaba el día de su presentación.

En uno de sus tres partidos en la élite española.
En uno de sus tres partidos en la élite española.

En Argentina también cambió bastante de equipo (dos etapas en La Unión de Formosa y un año en Libertad de Sunchales, Peñarol de Mar del Plata y Club Ciclista Olímpico) antes de exprimir su pasaporte italiano en la Lega Due, primero en Ferrara y luego en Reggio Emilia y Cremona. Como les ocurre a muchos de sus compatriotas, les cuesta dejar el basket de lado y ya está en los 36 años.

 En una entrevista con Chema de Lucas en Solobasket cuenta una curiosidad: su mote de ‘El Lata’: “Cuando era chico me caí de la bicicleta y me quebré un diente. Para aquel entonces el método más económico y lo que estaba de moda era usar una funda planteada que recubría el diente y esperar que fuera creciendo solo”. Ahí también relata que echa de menos “muchas cosas en España, empezando por Alicante, que es la ciudad donde estábamos radicados, la gastronomía, la gente  (tenemos muchísimos amigos allí), el estilo de vida, la educación y el poder tener acceso a cosas comunes que aquí en mi país parecen imposibles”.