Gaby Fernández: Campeón olímpico caracterizado por la generosidad

Gaby Fernández: Campeón olímpico caracterizado por la generosidad
Campeón olímpico caracterizado por la generosidad

Javier Ortiz Pérez

Dos años en Valladolid.
Dos años en Valladolid.

Se trata de uno de los miembros menos conocidos de la llamada ‘generación dorada’ argentina. Y es que el papel de Gaby Fernández era otro muy distinto al de las estrellas: salía a pista, se emparejaba con el interior estrella del rival, peleaba cada bola, metía alguna suspensión y volvía a sentarse. A España lo trajo en 2002 un club que suele tener buen ojo con los de su país, el Baskonia, pero realmente donde tuvo más protagonismo fue en sus dos años en Valladolid (2002-04) y en el último de Lleida (2004-05).

Fernández es de Burzaco, una zona ya integrada con la capital Buenos Aires. Hijo del jugador Rubén Fernández, fue el primero de los de su ‘quinta’ que debutó en la selección absoluta. Tenía 19 años y todavía no había debutado en la LNB. A continuación siguió progresando en Ferro, Boca y Estudiantes, dando el salto a Europa en el Le Havre francés en el inicio de la temporada 2001-02. No la concluiría allí, fichado en Vitoria en enero para completar un juego exterior en el que lucían ya Luis Scola, Fabricio Oberto y Dejan Tomasevic. Como para arrancar algún minuto, ¿verdad? Solo estuvo en pista 6 de promedio.

Las dos siguientes temporadas sí fue más importante en Valladolid, lo mismo que después en Lleida, aunque rara vez logró la titularidad. En esos tres años alcanzó los 15,6 minutos, con 6,5 puntos y 2,8 rebotes como aportación. El descenso con el equipo catalán en 2005 (con una plantilla bastante potente) fue todo un palo y supuso el fin de su carrera en España. El ‘consuelo’ es que se marchó a Varese, donde rindió muy bien en el banco durante tres temporadas antes de regresar definitivamente a su país.

Pese a que solía ser la última opción en la rotación de pívots, cada verano era un fijo en el seleccionado argentino, pudiendo presumir de una gran colección de medallas, con el oro olímpico del 2004 y la plata mundial del 2002 en un sitio preferente. Pero también las tiene de los tres colores de los Torneos Sudamericano y FIBA Américas.

Última temporada en España, en Lleida.
Última temporada en España, en Lleida.

Tras pasar por Boca, Obras Sanitarias, Lanús, Temperley y Peñarol, escogió un final muy especial de su larga trayectoria: bajar varias categorías y alcanzar los 40 años con la motivación de jugar al lado de sus hermanos (Damián, Matías y Germán) y a las órdenes de su padre. No lo ha pasado bien Fernández últimamente, muy preocupado por la rara enfermedad de uno de sus hijos, la esclerosis tuberosa.

“El básquet lo puedo tomar también como un cable a tierra. Tengo otras cosas, como una empresa donde voy a estar trabajando durante la mañana, después voy a tomar un tiempo a la tarde para estar con mi familia y más tarde estará el básquet. No es que no tenga nada, porque en los últimos años siempre pensé que podía llegar alguna lesión fuerte y fui trabajando en otras cosas, soy muy emprendedor en ese sentido y me gustan los desafíos. Me fui abriendo del básquet y me incliné por el lado de los negocios, estos últimos dos años en Mar del Plata quizá fui descuidando mucho eso y ahora también es un buen momento para volver a retomarlas otra vez”, contaba en 2015 en una entrevista en Basquetplus.

Con el Huracán San Justo, hace unos meses.
Con el Huracán San Justo, hace unos meses.