Askia Jones: El escolta de Filadelfia que se asentó en Venezuela

Askia Jones: El escolta de Filadelfia que se asentó en Venezuela
El escolta de Filadelfia que se asentó en Venezuela

Javier Ortiz Pérez

En el Joventut 99-2000.
En el Joventut 99-2000.

Unos meses en el Joventut y un partido en Los Barrios, de la LEB. Es el resumen de Askia Jones en España. Se trataba de un jugador espectacular, excelente anotador, al que hubiese sido positivo ver en mejores circunstancias. En su carrera destaca la participación en países de habla hispana y es que de hecho se llegó a nacionalizar venezolano, asentándose allí.

De hecho, en el 2005 ayudó al éxito del baloncesto ‘bolivariano’ con la medalla de bronce en el Torneo de las Américas, aunque tampoco es que jugase mucho (10 minutos y 4,3 puntos de media). Perdió la semifinal frente a Argentina, pero después, en el tercer y cuarto puesto, Venezuela pudo con la mismísima Estados Unidos, que ya se sabe que no suele llevar a los NBA a este tipo de torneos, pero sí a jugadores jóvenes interesantes. En este caso estaban en el ‘roster’ Charlie Bell, Tyus Edney, Kris Lang, Noel Felix, Adam Chubb y Jerome Beasley (todos ellos acabaron jugando, poco o mucho, aquí).

El baloncesto le viene a Askia incorporado en el ADN: su padre es Wali Jones, que fue base titular de los Sixers cuando se proclamaron campeones en 1967 y jugó trece años entre la NBA y la ABA. El niño le salió también con buenas cualidades, como demostró en Kansas State con enormes recitales anotadores (una vez alcanzó los 62 puntos y 14 triples encestados). Eso no le permitió, no obstante, entrar en el ‘draft’, aunque sí consiguió un puesto en la plantilla de los Timberwolves en 1994. Solo jugaría once partidos con ellos.

Hasta su llegada a Badalona destacó mucho en las ligas en las que jugó, aunque ninguna era de primer nivel internacional: Portugal, Indonesia, Venezuela, Chipre y Brasil. Precisamente procedía del Flamengo cuando Serguei Babkov se lesionó y Alfred Julbe vio en él su sustituto.  Como verdinegro mostró como un jugador potente de piernas y bastante regular en el tiro (43% en triples) para alcanzar los 14,7 puntos de promedio en 31 minutos a lo largo de 25 partidos. Dejó un buen recuerdo a nivel individual, pero colectivamente un equipo con bastantes nombres importantes (los veteranos Ferrán Martínez, Quique Andreu y Rafa Jofresa y los jóvenes Alex Mumbrú y Raúl López) falló en su objetivo de colarse en los ‘playoffs’ con el patrocinio de Pinturas Bruguer.

En su etapa final como jugador en Venezuela.
En su etapa final como jugador en Venezuela.

De ‘Expediente X’ fue lo sucedido a continuación en Los Barrios, entonces un equipo bien posicionado económicamente en la LEB que apostó fuerte por ficharle. La aventura solamente duró un partido, en el que pasó dramáticamente inadvertido (9 puntos en 33 minutos en pista). Tras un año en Filipinas, escogió el baloncesto venezolano como base de operaciones. Jugó allí ocho temporadas entre Carabobos, Zulia y Lara. Fue noticia su reclamación de una deuda de 34.000 dólares a los Gaiteros de Zulia que puso en serio peligro la participación de Venezuela en torneos internacionales por una sanción de la FIBA.

Sigue muy vinculado a Venezuela y al baloncesto. De hecho, su primera retirada llegó con 39 años, en el 2010. Estuvo vinculado a la estructura de los Cangrejeros de Güiria como general manager y en 2016 protagonizó un breve regreso a las pistas con los Cangrejeros de Maturin ¡con 44 años!