Quincy Lewis: Alicante como ‘antídoto’ para una gris experiencia NBA

Quincy Lewis: Alicante como ‘antídoto’ para una gris experiencia NBA
Alicante como ‘antídoto’ para una gris experiencia NBA

Javier Ortiz Pérez

Muy querido en Alicante.
Muy querido en Alicante.

Buen expediente el de Quincy Lewis en España, como explica bien el hecho de que estuviese aquí cinco temporadas prácticamente consecutivas. El dato no es nada habitual en este siglo XXI cuando se trata de jugadores norteamericanos. Pero él cumplió tanto en Alicante (dos temporadas y media) como en Bilbao (dos completas) sin llegar a ser una gran estrella, pero sí hasta tal punto que entre medias le llamó un ‘grande’ europeo como el Olympiacos.

Lewis sí fue un grandísimo jugador universitario, permaneciendo cuatro años en los Minnesota Gophers. Su mayor éxito colectivo llegó en el segundo, siendo el ‘sexto hombre’ que se metió en la Final Four de 1997, pero a nivel individual brilló como junior y, sobre todo, como senior. En la última temporada promedió 23,1 puntos, lo que le catapultó hasta el puesto 19 del ‘draft’ de 1999, elegido por Utah Jazz.

La NBA fue una decepción para él: una primera etapa en el estado mormón intrascendente al máximo (12 minutos por partido y 3,7 puntos) y, tras un paréntesis en el Maccabi de Tel-Aviv, una segunda en su querida Minnesota en la que pisó aún menos la cancha (4,6 minutos, 1,1 puntos y 14 encuentros).

De aquello pudo recuperarse positivamente en Alicante. El Lucentum tenía necesidad de escapar de la zona de descenso y podía permitirse un jugador como él iniciada la temporada 2003-04, la misma que había empezado con la camiseta de los Wolves. Renovó contrato y siguió con una línea tan positiva que le llevó a El Pireo en la 2005-06. La aventura en el Olympiacos no le salió redonda, pero en Alicante le esperaban de regreso en la 2006-07. Su final allí fue amargo con el penúltimo puesto y el adiós a la Liga.

Sin embargo, su prestigio estaba intacto y aceptó la llamada del emergente Bilbao Basket. En el ‘Botxo’ estaría las dos últimas campañas de su carrera a un nivel más que aceptable, completando así 158 partidos con marchamo ACB y 10,6 puntos en 26 minutos. No es que su contribución fuese muy importante en otros aspectos del juego, siendo especialmente baja su cifra de rebotes (2,6) midiendo 2,01, pero sí que aportaba decisión y capacidad para ‘desatascar’ defensas cuando entraba en racha.

Dos últimas temporadas en Bilbao.
Dos últimas temporadas en Bilbao.

En Bilbao, por lo que se puede imaginar por este reportaje, estuvo especialmente a gusto a nivel personal.  ”No sabría explicar exactamente la razón por la que siempre me ha gustado Bilbao, pero me encantaba incluso durante mi estancia en Alicante. Cuando veníamos a disputar los partidos aquí observaba sus montañas, veía a la gente camino del fútbol vestida de rojo y blanco. Había algo especial en esto”, contaba ahí, impresionado por la vida de la capital vizcaína y el carácter de sus gentes, por su climatología, por su gastronomía y, claro, por el Guggenheim. Decía que había muchos aspectos en los que le recordaba a Minneápolis.

Su retirada en el 2009 con 32 años resultó sorprendente porque seguro que podía haber alargado su tiempo ‘on the books’, como dicen los norteamericanos.  Regresó a su ‘alma mater’ de Minnesota, donde consiguió un trabajo como director de desarrollo de los deportistas estudiantes que todavía ostenta. Paralelamente ejerce como comentarista televisivo de partidos en Fox Sports y es entrenador personal. Se le puede seguir en Twitter en @thequincylewis.

Comentarista de televisión, uno de sus trabajos actuales.
Comentarista de televisión, uno de sus trabajos actuales.