Rubén Douglas: Ejemplo claro de tirador de rachas en Valencia y Sevilla

Rubén Douglas: Ejemplo claro de tirador de rachas en Valencia y Sevilla
Ejemplo claro de tirador de rachas en Valencia y Sevilla

Javier Ortiz Pérez

Lanzando en Valencia.
Lanzando en Valencia.

“Los tiradores son jugadores de rachas”. Es una frase sumamente repetida en el mundo del baloncesto, en el que se intenta buscar explicaciones a que haya tipos que entren en estado de gracia en el lanzamiento, metiendo todo lo que intentan, y de repente esos mismos tipos fallen como escopetas de feria en las mejores posiciones. Pocos lo han ejemplificado mejor en España en el presente siglo que Rubén Douglas. Nacido en California, de nacionalidad panameña y con un valioso pasaporte italiano, el gran hito de su carrera en la NCAA fue acabar como máximo anotador de la competición en la temporada 2002-03 jugando para la universidad de Nuevo México (28 puntos por partido). Pero señalado habitualmente como poco activo en defensa, no fue elegido en el ‘draft’.

Estamos ante el típico especialista ofensivo, un ‘jugón’ capaz de echarse a su equipo a la espalda con enorme facilidad y llevarlo a la victoria... o a la derrota. Lo demostró en Valencia (dos temporadas y media) y Sevilla (otra media), protagonizando algunas épocas delirantes de aciertos y desaciertos. La más llamativa en plan negativo fue a finales de 2006, cuando encadenó 20 triples fallados de forma consecutiva vistiendo de naranja, lo que generó no pocos comentarios. “Tal vez como demasiada paella”, dijo en broma en una entrevista, para después explicar que “lo único que puedo seguir es esforzándome más y más”.

Su forma de romper la racha fue estupenda: con un triple en los primeros segundos del partido ante el Caja San Fernando. Después llegarían otros cinco aciertos en once intentos en total. Como se ve, se cortaba poco. Al fin y al cabo era su juego, el mismo por el que el Valencia Basket apostó por él en la temporada 2006-07 después de años bastante buenos en Grecia, Italia (campeón de la Lega con la Fortitudo de Bolonia) y Rusia (MVP y vencedor de la ULEB Cup en el Dínamo de Moscú). 

Con el balón en Sevilla.
Con el balón en Sevilla.

Estuvo dos temporadas y media en la Fonteta antes de marcharse a Roma, pero regresaría a España con la camiseta del Cajasol la temporada siguiente. Totalizó así 111 partidos en la Liga Endesa con 12,9 puntos en 27 minutos. No aportaba mucho más (3,1 rebotes y 0,8 asistencias...) y su 34% en triples fue poco menos que discreto. “Fueron tres años muy bonitos para mí y dejé muchos amigos en Valencia. Tengo muy buen recuerdo de aquella etapa profesional, fue muy buena”, comentaba sobre su etapa como naranja. “En mi carrera he destacado quizá más en la parcela ofensiva, pero no voy a tener problema para adaptarme. Para mí es un reto coger el ritmo de un equipo que está funcionando tan bien. Tengo el deseo de competir y mucha energía”, explicaba cuando llegó a Sevilla en sustitución de Maurice Ager.

El Cajasol sería su penúltimo equipo, ya que después estuvo un año sin jugar y después solo pudo saltar a la cancha cuatro partidos con el Beleyidespor turco. Era 2012 y optó por la retirada con solo 33 años.

En Nuevo México se había licenciado en periodismo y televisión, así es que por ahí, en relación con el baloncesto, ha enfocado su camino en los últimos años en los estados de Colorado y Arizona, donde también ha trabajado para Team Basketball, una de esas academias dedicadas a trabajar individualmente con jóvenes jugadores. 

En la actualidad.
En la actualidad.