Toni Pedrera: Fuerza de choque extremeña criada en ‘La Masía’

Toni Pedrera: Fuerza de choque extremeña criada en ‘La Masía’
Fuerza de choque extremeña criada en ‘La Masía’

Javier Ortiz Pérez

Tres temporadas en Huesca (1989-91).
Tres temporadas en Huesca (1989-91).

Toni Pedrera pulió su fortaleza extremeña en la cantera del Barcelona, de donde surgió para tener una aceptable carrera, aunque con un punto de insatisfacción en su parte final. Tras su retirada, y después de unos años en el anonimato, pasó a formar parte del club de deportistas que se integran en la política, aunque ya ha vuelto a la ‘vida civil’.

Extremadura y Cataluña. Son los dos polos alrededor de los cuales ha transcurrido su vida, con un paréntesis aragonés. Su padre, policía nacional originario de Malpartida de Cáceres, estaba destinado en Girona, pero la madre quiso dar a luz en su tierra y regresó solo para eso. El mayor de los Pedrera nacería en Cáceres y, tras un traslado del padre, pasaría su infancia en Mérida, donde empezó a jugar al baloncesto en los Salesianos.

Su descomunal físico hizo llamar muy pronto la atención de los grandes. “Cuando tenía 14 años hice una prueba con el Madrid y me cogieron, pero decidimos que era muy pronto para irme. Y el año siguiente Manolo Flores nos llevó a hacer otra en el Barcelona y sí que me quedé. Aquel año el club había dicho que no iba a becar a nadie de fuera, pero como fui a la preselección española hicieron una excepción. Si no, el CAI Zaragoza, con Pedro Enériz y Manel Comas ya se habían interesado”, cuenta.

Pedrera, pívot, acabaría en el Barça con su hermano José María, un poco menor que él y de unas características distintas (alero tirador). Pulió sus cualidades y se convirtió en un habitual de las categorías inferiores de España, pero es curioso que nunca llegase a debutar con la camiseta azulgrana en la Liga, aunque sí en la Copa de Europa. Fue cedido al Huesca, donde recorrió el camino de otros interiores nacionales que allí sí tenían minutos gracias a la estructura de la plantilla, que gastaba una de las dos plazas de americano en un exterior como Brian Jackson, lo que le llevaba a dar bola a jugadores como Antón Soler, Santi Aldama, César Arranz o el propio Pedrera.

Allí estuvo tres temporadas, desde la 89-90 a la 91-92, acumulando buenas actuaciones. Cuando parecía que tenía la posibilidad de conseguir un hueco en la plantilla del Barça gracias al gusto de Bozidar Maljkovic por los jóvenes, todo se le torció y acabó en el vinculado Cornellá, en el que fue clave para un increíble ascenso (no consumado) a la entonces Liga ACB. “Sorprendimos a todo el mundo. Fue un año sensacional”, comenta.

En acción con el Cáceres (1993-2000).
En acción con el Cáceres (1993-2000).

Su entrenador era Flores, que se lo llevó a Cáceres acto seguido cuando su contrato con el Barça expiró. No se movería ya del equipo extremeño, convertido en pívot de rotación por detrás de jugadores importantes como Rod Sellers, Johnny Rogers, Mike Ansley o Danya Abrams. Pedrera, muy querido por la hinchada verdinegra, se especializó en darle nivel a los entrenamientos (era difícil verle trabajar a medio gas) y en arañar minutos cuando podía, con alguna época brillante a nivel reboteador. Tenía un instinto especial para eso, compensando que el hecho de haberse quedado algo corto en estatura (2,02).

“Quizás me anquilosé un poco”, reconoce en plan autocrítico hoy en día. “Tuve la oportunidad de ir un año al Peristeri, pero no quise por motivos familiares, y también me llamó Comas para el Joventut y preferí quedarme”, añade. Todo se le truncó a finales del 1999, con apenas 30 años, cuando se destrozó la rodilla en un choque con Fran Ruiz en un entrenamiento. Tras varias operaciones, asumió que no volvería a jugar. Su cifra de partidos en la élite quedó en 242, con promedios de 3,7 puntos y 3,3 rebotes en 15 minutos.

Siguió viviendo en Cáceres y se mantuvo en un discreto segundo plano hasta el 2011, cuando recibió el ofrecimiento para ocuparse de la dirección general de Deportes en la comunidad autónoma extremeña. Formó parte del gobierno de José Antonio Monago durante cuatro años. Dice que la política fue una experiencia positiva, pese al compromiso que supone: “No me arrepiento de haber aceptado. He sacamos amigos nuevos, pero también gente que ha dejado de hablarme. Demostramos que se podía dejar alto el deporte de Extremadura con menos de la mitad de presupuesto que mi antecesor”. Hace poco más de un año se unió a SerHogarsystem, una franquicia especializada en servicio doméstico y ayuda a domilio. 

Foto oficial como director general de Deportes de la Junta de Extremadura (2011-15).
Foto oficial como director general de Deportes de la Junta de Extremadura (2011-15).