Luis María Prada: Mucho más que tres tiros libres fallados hace casi 40 años

Luis María Prada: Mucho más que tres tiros libres fallados hace casi 40 años
Mucho más que tres tiros libres fallados hace casi 40 años

Javier Ortiz Pérez

Ocho temporadas en el Real Madrid.
Ocho temporadas en el Real Madrid.

No deja de ser triste que una carrera más que digna en las pistas sea mayoritariamente recordada por una jugada negativa, desgraciada. Fue el caso de José Antonio Montero y el tapón que recibió por parte de Stojan Vrankovic en la Euroliga de 1996 y también el de nuestro protagonista de hoy, Luis María Prada. Los que tengan una cierta edad lo sabrán: falló tres tiros libres consecutivos cuando, con el reloj a cero y 82-83 en el marcador, el Real Madrid se jugaba el pase a la final de la Copa de Europa de 1979 ante el Varese.

A Prada, que tiene 64 años, no le gusta hablar de aquello y así lo hizo saber en la reciente entrevista que mantuvo con Óscar Antón y Macarena García en la web 24segundosenblanco, la única que ha concedido prácticamente en los últimos años. Era una forma de reivindicar que él fue mucho más que aquellos tres errores, ya que solamente hay que mirar su currículum: seis Ligas, tres Copas, tres Intercontinentales y un Mundial de Clubs. Fue un fijo en aquel exitoso Madrid de los años 70. Hasta le dio tiempo a apurar su carrera con dos campañas en el Cafisa/Lucky Canarias (actual Iberostar Tenerife), las dos primeras de la etapa ACB (83-84 y 84-85) y después alargarla un poco más en el Collado Villalba en Primera B (85-86 y 86-87).

En la isla todavía fue bastante útil. Promedió 12,7 puntos y 5,2 rebotes en 31 minutos, reencontrándose sobre la cancha con jugadores con los que ya estuvo en el Madrid, como Walter Szczerbiak, Carmelo Cabrera o Randy Meister.

Prada se abrió un hueco ante la escasez de centímetros en el basket nacional de la época. Con 2,03 era una ‘torre’, con buenas condiciones defensivas. “Yo era un jugador de equipo, sacrificado. No me importaba que tuviera que meter 20 puntos si consideraba que la labor para el equipo en ese partido era buena. Comprendía que con gente como Brabender o Walter Szczerbiak, ellos tenían que tirar más, porque eran grandísimos tiradores, y a mí meter más puntos no me preocupaba”, dice hoy en día en la entrevista reseñada. Con especial cariño guarda su interior el trabajo que realizó en la final de la Copa de Europa de 1978, en Múnich, cuando anuló a Bob Morse, la estrella del Varese. Algunos recursos de cara al aro rival (era todo un especialista en palmear) también le permitieron ser 18 veces internacional, incluyendo el Eurobasket de 1977.

Dos años en el Canarias.
Dos años en el Canarias.

Donostiarra de nacimiento, la inteligencia del Real Madrid a la hora de reclutar talentos jóvenes le llevó a la capital en edad juvenil. Había jugado una final con su equipo, el Loyola, frente al equipo blanco “y les dimos un repaso importante”, recuerda. Acabaría acumulando ocho temporadas consecutivas en el pabellón de la Ciudad Deportiva acumulando éxitos, guardándole las espaldas a mitos como Clifford Luyk o Rafa Rullán.

“Está muy claro que el Real Madrid ha influido en mi vida de manera enorme. Incluso ahora que llevamos muchos años retirados, nos juntamos a veces a jugar algún partido, con la asociación de veteranos. Los valores en los que se incide en el club, se te van quedando, y le dan valor a tu vida incluso cuando ya no estás en el club, con trabajos y proyectos posteriores. El Real Madrid te da unos valores que te ayudan toda la vida”, comenta Prada, que tras salir del club merengue en 1981 se marchó al Caja de Ronda malagueño para a continuación regresar a Madrid con el Inmobanco.

Para terminar, ¿qué hace ahora? Trabaja como técnico para la Comunidad Autónoma de Madrid en la Consejería de Medio Ambiente, donde ha tenido distintas ocupaciones.

En la actualidad (Foto: 24segundosenblanco.es).
En la actualidad (Foto: 24segundosenblanco.es).