Vladimir Bogojevic: El base balcánico más alemán pasó por Sevilla y Tenerife

Vladimir Bogojevic: El base balcánico más alemán pasó por Sevilla y Tenerife
El base balcánico más alemán pasó por Sevilla y Tenerife

Javier Ortiz Pérez

Defendiendo en el Caja San Fernando.
Defendiendo en el Caja San Fernando.

Doble experiencia la de Vladimir Bogojevic en España, separada por cuatro años: primero en el Caja San Fernando sevillano en la temporada 2000-01 y después en el Unelco Tenerife de la 2004-05. Era un base alto (1,94), elegante, de marchamo balcánico y pasaporte alemán. Fue en el país germano donde desarrolló gran parte de su carrera y donde continúa viviendo, ahora como entrenador en categorías inferiores.

Se fue muy joven desde Serbia, enfrascada en varios conflictos bélicos, a Alemania, donde jugó primero en el 1846 Giessen (1994-97) y después en el Alba de Berlín, por entonces dominador de la Bundesliga (97-2000). Un breve regreso a casa con el Partizán dio paso a su llegada a Sevilla, ya con la competición iniciada, en la décima jornada. Su principal aval es que había sido internacional con Alemania durante varios años, compartiendo pista con un joven Dirk Nowitzki y siendo el segundo mejor asistente del Eurobasket de 1999. En el CSF tuvo la difícil misión de compartir minutos con Andre Turner (que andaba con problemas físicos y fue baja durante parte de la campaña) e Iván Corrales.

“Era y todavía soy un gran fan de la ACB, así es que llegar al Caja fue una de las mejores experiencias de mi vida. La liga, la cultura, la historia, la ciudad, toda Andalucía... y por supuesto, la gente. Y probablemente me estoy olvidando de algo”, comenta hoy en día. Sus números fueron más bien discretos (5 puntos en 17 minutos), aunque tuvo partidos muy buenos, como cuando alcanzó los 17 puntos sin fallo ante el Alicante.

Regresó a Alemania, jugando para el Rhein Energie de Colonia, y también pasó unos meses en Italia, en el Pallacanestro Messina, antes de su segundo paso por España, en un Unelco Tenerife que tuvo muchos problemas. Bogojevic se muestra ahí muy autocrítico: “Fue una experiencia diferente, pero principalmente porque no jugué tan bien como me hubiese gustado”. Solamente duró nueve partidos, antes de ser despachado al Ment Vassilakis griego. Gustavo Aranzana le dio poca bola: 2,1 puntos en 11,5 minutos.

A su llegada a Tenerife.
A su llegada a Tenerife.

No le quedaba mucho tiempo más en el baloncesto: una temporada en la República Checa y otra, de nuevo en Alemania, en Dusseldorf. Se retiró en el 2007. “Creo que era un buen compañero y alguien que podía jugar un baloncesto sólido. Como defensor era decente, y en ataque me gustaba dar un pase más”.

Su retirada en 2007 dio paso enseguida al inicio de su carrera como entrenador, primero en Kaiserlautern (2007-08) y después en los Giessen 46ers (2008-11). “Es que son un adicto al baloncesto”, destaca. El Alba de Berlín le firmó en 2014 no para su equipo profesional, sino para fortalecer su programa de cantera. Esta última campaña ha entrenado al equipo sub-16, llevándose el campeonato estatal. Se confíesa “un fanático de la Euroliga, fascinado por cómo el deporte y la organización han mejorado con los años”.

En la actualidad como entrenador de base del Alba de Berlín.
En la actualidad como entrenador de base del Alba de Berlín.