Steven Smith: El olvidado paso por Sevilla de un ‘ala-pívot’ sólido

Steven Smith: El olvidado paso por Sevilla de un ‘ala-pívot’ sólido
El olvidado paso por Sevilla de un ‘ala-pívot’ sólido

Javier Ortiz Pérez

Seis partidos en Sevilla.
Seis partidos en Sevilla.

Para un jugador modesto no deja de resultar un sarcasmo y una molestia llamarse exactamente igual que una súper estrella. Es lo que le sucede a Steven Smith, que pasó hace unos años por el Caja San Fernando de forma bastante discreta y que coindice en nombre y apellidos con Steve Smith, muchas veces All Star y en la élite de la NBA durante casi toda su carrera.

‘Nuestro’ Smith también llegó a jugar en la mejor liga del mundo, pero de forma bastante testimonial: ocho partidos en la temporada 2006-07 con Philadelphia Sixers en los que sumó 5 puntos y 6 rebotes en 28 minutos (totales, no de media). Su camino ha estado más bien en Europa, donde tuvo un momento culminante cuando un ‘grande’ como el Panathinaikos llamó a su puerta. Pero eso fue años después de su paso por Sevilla.

Formado en La Salle y nombrado dos veces jugador de la conferencia Atlantic 10, no entró pese a ello en ‘draft’ alguno, aunque sí que consiguió el contrato temporal reseñado con los Sixers. Mientras esperaba una nueva oportunidad en la liga de desarrollo le llegó la oferta desde Andalucía. El Caja buscaba un sustituto de Demetrius Alexander, apartado del equipo por problemas disciplinarios, aunque no tenía muchas urgencias porque estaba prácticamente salvado. 

Con su último equipo, el Chalons-Reims.
Con su último equipo, el Chalons-Reims.

Solo le dio tiempo a jugar seis encuentros al final de aquella campaña 2007-08. Ni su juego ni sus números dijeron prácticamente nada: 4,8 puntos y 0,8 rebotes en 9 minutos de promedio. Al menos tuvo la consideración de no abusar del tiro para engordar esos números y de hecho sus porcentajes fueron buenos tanto de tres puntos (58%) como de dos (55%). Pero a menudo tuvo problemas con las faltas y se mostró desubicado. Llegó con la etiqueta de ‘4’, aunque a veces se vio obligado a jugar por fuera.

“Me encanta jugar al baloncesto, y todo lo que pueda hacer para ayudar y mejorar al equipo lo haré. Me gusta jugar dentro y fuera, soy buen pasador y me gustaría mejorar defensivamente. Tengo muchos años por delante y espero ser bueno defensivamente, jugar ofensivamente para mis compañeros, y hacerlo duro”, contaba en su presentación, en la que destacaba que era la primera vez que jugaba fuera de su país. Para Moncho López, su entrenador, se trataba de “un gran jugador que además es un ‘4’ muy definido, que es lo que en definitiva buscábamos. Lo que más me gusta es que está muy centrado en lo que es su puesto. Tiene claras tanto sus virtudes como sus carencias y sabe que la ACB es una liga complicada”.

El club había pensado en ofrecerle la renovación si gustaba en ese pequeño ‘casting’ de seis partidos, pero no llegaría a ser así y Smith continuó con una trayectoria bastante buena conociendo ligas importantes como las de Italia, Grecia (ganó con el Panathinaikos la copa del 2012), Alemania y, desde el 2014, Francia, donde ha militado en Bourg-en-Bresse, Pau Orthez y, durante la pasada campaña, Chalons-Reims. En la ProA ha tenido un rendimiento extraordinariamente regular, rondando siempre los promedios que ha obtenido esta última campaña de 13,5 puntos y 5,5 rebotes. Un jugador útil al que quizás hubiese habido que ver más en España para evaluarle del todo. Con 34 años todavía le queda algo de tiempo a buen nivel.