Kerem Tunçeri: Compromiso turco para llevar al Madrid a una Liga

Kerem Tunçeri: Compromiso turco para llevar al Madrid a una Liga
Compromiso turco para llevar al Madrid a una Liga

Javier Ortiz Pérez

Con la selección en el 2002, teñido de rubio.
Con la selección en el 2002, teñido de rubio.

Es, todavía hoy, el único turco que ha vestido la camiseta de la sección de baloncesto del Real Madrid. Y no dejó mal recuerdo, sobre todo en su primera temporada, cuando Kerem Tunçeri ejerció decentemente como base reserva en un equipo que dio la sorpresa ganando la Liga a las órdenes de Joan Plaza.

Tunçeri llegó a la capital de España con una fama bien ganada de jugador que mezclaba bien el clásico apasionamiento otomano con un buen manejo de balón y agresividad en ataque y en defensa. Y eso que desde el principio lo tuvo cuesta arriba, ya que fue un fichaje de Bozidar Maljkovic que salió del club blanco justo cuando él entraba. Pero Plaza también supo sacarle partido.

Hasta entonces (verano de 2006) nunca había jugado fuera de Turquía, donde se había convertido en un habitual de los grandes: Galatasaray, Efes, Ulker y Besiktas, de donde procedía y donde completó una impresionante 2005-06 como MVP liguero y máximo asistente. Desde muy joven jugaba en la selección. Su buen primer año se vio premiado con la Liga y con la ULEB Cup, mientras que el segundo fue ya un camino más desértico que le cerró las puertas a la renovación, aunque meses después el Madrid intentó recuperarle sin éxito.

Había ejercido de tipo carismático en el vestuario, muy comprometido en todos los aspectos. A sus compañeros les impresionaba el hecho de que entrenase una hora extra habitualmente, pese a que ya era un jugador hecho. Para el recuerdo queda su cuarto partido de la final del 2007 ante el Barcelona en el que su equipo consiguió el título en el Palau: su 20 de valoración (15 puntos con 5/8 en triples) fue la mejor cifra que obtuvo en toda la campaña.

“Al ser base, juego en una posición muy comprometida. La más difícil, en mi opinión. Con respecto a mis características soy diestro y me considero buen anotador, pero sobre todo soy un jugador de equipo que intenta hacer mejor a mis compañeros y que mis compañeros me hagan mejor a mí”, dijo sobre sí mismo al llegar.

Dos años en el Real Madrid.
Dos años en el Real Madrid.

Sin perderse apenas nada por lesiones, totalizó 81 partidos en la competición doméstica con 6,2 puntos y 2,2 asistencias en 19 minutos. Su condición de reserva habitual lo confirma el dato de que solamente 27 de los encuentros los disputó como titular, pero también es cierto que su peso en el juego era prácticamente el mismo que el de su compañero de posición, Raúl López. Excepto un año en Rusia con el Triumph Lyuberski, pasó el resto de su carrera en su tierra natal, casi siempre de nuevo en equipos punteros (Turk Telekom y nuevas etapas en Efes y Besiktas). En el 2010 tuvo un momento de especial gloria cuando una canasta suya ante Serbia (tras pisar fuera del campo, todo hay que decirlo) clasificó a su selección para la final del Mundial que jugaba en casa. Se retiró en el 2016 en el más modesto Acibaden, de la segunda división.

¿Qué ha sido de él? Es manager de la selección nacional, concentrado sobre todo en la búsqueda de nuevos talentos para el baloncesto turco. Hace unos meses habló con Ricardo González, del diario As. “Dejé buenos amigos en Madrid. Recuerdo aquella etapa con cariño. Siempre tendré algo de madridista”, le contó. 

Imagen de perfil en su Twitter, @tncrkerem.
Imagen de perfil en su Twitter, @tncrkerem.