Jamie Arnold: Conflictivo ‘jugadorazo’ en el Joventut durante dos años

Jamie Arnold: Conflictivo ‘jugadorazo’ en el Joventut durante dos años
Conflictivo ‘jugadorazo’ en el Joventut durante dos años

Javier Ortiz Pérez

Joventut (2003-05).
Joventut (2003-05).

Probablemente Jamie Arnold ha sido uno de los últimos grandes norteamericanos que han pasado por el Joventut. Las dificultades económicas del histórico verdinegro le han impedido en los últimos tiempos optar en el mercado a jugadores de gran cotización. El recuerdo que dejó Arnold de sus dos años en Badalona, desde 2003 a 2005, fue bueno en lo deportivo, pese a que se perdió la segunda mitad de la primera temporada por lesión, y bastante peor en lo disciplinario. Se aseguró que apenas se hablaba con el resto de sus compañeros y que tuvo problemas con Aíto García Reneses.

Se trata de uno de esos casos en los que es fácil preguntarse por qué no disputó ni un solo minuto en la NBA, pero la respuesta es clara: prefería los contratos jugosos ‘overseas’ que tener que ganarse un puesto en una franquicia durante las ligas de verano para luego quizás disponer de poco protagonismo durante la temporada. Además, tenía el problema de ser ‘bajito’ para jugar de ‘4’ (2,03), aunque no le faltaban ni brazos largos ni técnica individual.

La consecuencia fue que, tras salir de la Wichita University en 1998 (allí también tuvo roces serios con su entrenador), desarrolló toda su carrera en Europa, un total de trece años. Además, se casó con una israelí llamada Iris (entrenadora de baloncesto, por cierto) que le abrió las puertas de la nacionalización, llegando a jugar en la selección hebrea.

Y es que Israel ha sido un país que ha marcado su trayectoria, pasando allí tres etapas distintas en cuatro equipos diferentes (Galil Elyon, Maccabi Tel Aviv, Hapoel Jerusalem y Hapoel Holon). También conoció las ligas belga, francesa, chipriota, eslovena, italiana y griega en un camino que no fue fácil. “Llegó a Europa sin reputación y ha ido mejorando cada día, ganándose el respeto y demostrado que puede jugar a un alto nivel”, afirmaba su amig David Blatt en un artículo de acb.com en el que también se citan unas palabras de Neven Spahija: “es uno de los mejores jugadores a los que he entrenado nunca y será de los más destacados de la liga”. En aquel entonces Arnold tenía un lema: “Amo el baloncesto y me paso todo el día pensando en él y cómo mejorar mi juego”.

Subcampeón de Europa con el Maccabi en 2006.
Subcampeón de Europa con el Maccabi en 2006.

En Badalona, donde se le firmó un contrato por dos temporadas, se le vio bastante cómodo en la pista y conflictivo fuera de ella, más allá de la anécdota de que acudiese a su presentación con la camiseta de otro equipo (aunque fuesen los Celtics). No jugó fase final de la Copa del Rey del 2004 por una fascitis plantar que no dejó de atormentarle en la segunda mitad de la temporada. A Rudy Fernández y demás les hubiese venido fenomenal su ayuda en la final de Sevilla ante el Tau. Cuando estuvo en pista, poco que reprochar a Arnold en lo numérico, que promedió 15,6 puntos y 5,9 rebotes en 26 minutos siendo una amenaza bastante temible desde la línea de tres puntos (40%). Especialmente brutal se mostró ante el Manresa con 33 puntos y 8 rebotes en 28 minutos (42 de valoración). Pero no faltaron voces que indicaban que absorbía demasiado juego o que directamente era egoísta. Cuando en un partido se negó a salir a la pista firmó su sentencia de no renovación.

Tras retirarse en el 2011 en las filas del Hapoel Holon, empezó su camino en los banquillos en ‘high school’ en un centro de educación judía de su Michigan natal, el Jean and Samuel Frankel Jewish Academy of Metropolitan Detroit.