David Noel: Un ‘tar heel’ efímero en Badalona y asentado en Francia

David Noel: Un ‘tar heel’ efímero en Badalona y asentado en Francia
Un ‘tar heel’ efímero en Badalona y asentado en Francia

Javier Ortiz Pérez

En uno de sus siete partidos con el Joventut en 2008.
En uno de sus siete partidos con el Joventut en 2008.

Hubiese estado bien haber podido ver aquí durante más tiempo a David Noel. Cuando llegó para hacer la recta final de la temporada 2007-08 con el Joventut era seguramente demasiado joven y no había pisado todavía el baloncesto europeo. Se trataba (y se trata, ya que todavía está en activo) de un alero de unas cualidades físicas excepcionales. En Badalona solo fue útil parcialmente, sin acabar de encontrar el sitio en un equipo que funcionaba bien y en el que todos los roles importantes ya estaban asignados.

Noel es de Carolina del Norte y cumplió el sueño de todo chico de allí de jugar en la universidad de North Carolina y de proclamarse campeón de la NCAA. Fue en el 2005 superando en la final a Illinois (75-70) en un equipo lleno de jugadores que acabarían con más o menos éxito en la NBA (Raymond Felton, Sean May, Marvin Williams, Rashad McCants) y alguno que otro en la Liga Endesa (Reyshawn Terry, Jawad Williams). Era utilizado sobre todo como especialista defensivo: resultaba difícil de franquear y su gusto por el choque, consecuencia de asomarse también a los campos de fútbol americano universitario, empezaba a ser legendaria.

Como premio a tanto derroche atlético, y a 12,9 puntos y 6,9 rebotes en su año senior, Noel, especialista en mates, entró en la segunda ronda del ‘draft’ del siguiente año (número 39), pero no conseguiría mucho tiempo de juego de juego en su única temporada en Milwaukee Bucks (2,7 puntos y 1,8 rebotes en 11 minutos, 68 partidos).

Tras ser asignado a los Tulsa 66ers de la D-League, no logró volver, así es que emprendió su carrera en Europa. Aíto García Reneses llevaba buscando un segundo extracomunitario algunas semanas, después de la marcha de Lonny Baxter, y finalmente confió en él para tenerlo a prueba un par de semanas.

Acabó firmando contrato, pero se le hizo muy difícil conseguir un hueco en la rotación entre tanta gente que podía jugar en las posiciones de ‘2’ y de ‘3’ (Rudy Fernández, Lubos Barton, Pau Ribas, Ferrán Laviña, Pere Tomás). Nunca superó los 13 minutos en pista, promediando finalmente 8 y 3,6 puntos en los siete partidos (tres de liga regular y cuatro de ‘playoffs’) de los que dispuso.

Su equipo la temporada 2016-17, el Cholet.
Su equipo la temporada 2016-17, el Cholet.

Hizo un último intento de volver a la NBA a través de la liga de desarrollo y pasó algún tiempo en Filipinas antes de encontrar su lugar en el mundo, al menos a nivel baloncestístico: Francia. Allí lleva desde el 2009, ocho campañas consecutivas (aunque con pequeños contratos en Argentina, Eslovenia y Venezuela entre medias), lo cual no está nada mal tratándose de un extracomunitario. Sus cualidades han sido bien apreciadas en Roanne, Paris-Levallois, Gravellines, Orleans y, esta última temporada, Cholet. Nunca ha sido un anotador de referencia, pero sí que ha aportado un poco de todo: 8,6 puntos y 4,1 rebotes en 27 minutos en pista.

Sus años en la universidad de North Carolina se ve que le dejaron huella. Se ha convertido en un clásico que, avanzada la temporada de la NCAA, ofrezca un vídeo a través de sus redes sociales en el que señala las posibles claves del partido que jueguen los Tar Heels. Admite que quizás se dedique a ello cuando se retire. “Es algo que claramente he imaginado ya. Es un camino que me interesa porque no quiero poner todos los huevos en una misma canasta y concentrarme en una sola cosa”, ha dicho, aunque reconoce que “a veces me cuesta más de una toma”. Con 33 años todavía puede esperar un poco su retirada.