Reggie Cross: Jugador de equipo en Granollers y experto en costillas

Reggie Cross: Jugador de equipo en Granollers y experto en costillas
Jugador de equipo en Granollers y experto en costillas

Javier Ortiz Pérez

Mate con el IFA Granollers 90-91.
Mate con el IFA Granollers 90-91.

Uno de esos jugadores de que equipo que piensan antes en los demás que en sus propios números. Reggie Cross no estuvo demasiado tiempo en el IFA Granollers de la temporada 90-91, pero sí dejó una buena impronta de tipo trabajador e implicado desde el primer momento, cuando tuvo que sustituir a Tom Sheheey. En total fueron 16 partidos (17,9 puntos y 10,9 rebotes en 36 minutos) en una campaña que se torció inesperadamente por las lesiones y que sin embargo pudo acabarse sin demasiados apuros. Cross era un pívot no demasiado corpulento (2,04), pero muy atlético, fibroso y, sobre todo, peleón.

No tenía gran renombre. Tras de una infancia turbulenta (su padre había abandonado a la familia y su hermanastro era drogadicto), había tenido una etapa universitaria movida con el paso desde Miami-Dade a la lejanísima Hawaii, donde llamó la atención de los Sixers para el ‘draft’ de 1989, cuando fue elegido con el número 44 en la segunda ronda. Solamente tres jugadores procedente del paradisiaco archipiélago del Pacífico han acabado más arriba. Y ninguno de ellos lo hizo a posteriori.

Sin embargo, no pudo entrar en la NBA (demasiada competencia con Charles Barkley, Ricky Mahorn y Bob Thornton) y se refugió en la CBA a la espera de ofertas europeas. La primera fue la de España. “Lo pasé realmente bien allí”, recuerda ahora desde Florida. “Me encantaría ir con mi esposa e hijos de vacaciones”, añade con alegría. Eso sí, se muestra apesadumbrado cuando pregunta por el hombre que apostó por él y le entrenó, Manel Comas, y se le contesta que falleció hace ya casi cuatro años. “No lo sabía. Era un gran tipo, de verdad”, dice.

La siguiente temporada no renovó, para sorpresa de muchos. No hay muchos tipos que consigan 24 rebotes en un partido, como hizo él ante el OAR Ferrol el 4 de abril de 1991 (además de 20 puntos). Y eso que tenía enfrente a dos tipos tan duros como Raymond Brown y Anicet Lavodrama. Era algo rudimentario en ataque y fallaba demasiados tiros libres (aquí no llegó al 60% de acierto), pero lo compensaba con su contudencia.

En la cocina de uno de sus restaurantes.
En la cocina de uno de sus restaurantes.

Se marchó al Le Mans francés para después, tras realizar un nuevo intento nulo en la NBA (pasos intermedios por la CBA y la USBL), hacerse con un hueco fijo en Turquía (Yildirin, Efes Pilsen y Oyak Renault). “Siempre he jugado con amor. Le estoy muy agradecido al baloncesto porque me ha permitido viajar alrededor del mundo”, comenta.

A su regreso se metió de lleno en cumplir un sueño: el de triunfar de lleno en el mundo de la restauración. Abrió un local especializado en barbacoa llamado ‘Father and sons smoke-til-u-choke’ en su ciudad de nacimiento, Fort Lauderdale, y le ha debido ir bien porque ya tiene tres locales distintos y las críticas de los usuarios en páginas como Tripadvisor son bastante positivas por lo general. Por lo que parece, la especialidad son las costillas.  “Es uno de los mejores sitios de Florida”, destaca. Como le ponga el mismo empeño a la parrilla que al baloncesto, seguro que es así...