Guillem Saló: Ala-pívot bajito... y médico especialista en la columna vertebral

Guillem Saló: Ala-pívot bajito... y médico especialista en la columna vertebral
Ala-pívot bajito... y médico especialista en la columna vertebral

Javier Ortiz Pérez

Con el TDK Manresa.
Con el TDK Manresa.

Guillem Saló disputó dos partidos con el TDK Manresa en la temporada 88-89. Ahora es médico traumatólogo, especialista en cirugía ortopédica, con lo que es fácil imaginar cuánto ha cambiado su vida. Él mismo nos cuenta su impresionante historia en primera persona...

“Empecé al baloncesto en categorías inferiores de la Salle Manresa, y ya de joven destaqué en el club, participando en dos Campeonatos de España de minibasquet con la selección autonómica de Cataluña, quedando en primera posición. En mi club me hicieron debutar con el primer equipo en primera regional a la edad de 14 años. Al año siguiente vinieron a hablar conmigo desde el TDK Manresa (concretamente el entrenador del primer equipo Gavaldà), para incorporarme  en sus categorías inferiores.  Estuve cuatro años con ellos, los dos últimos alternando el junior con el primer equipo.

Conservo una amalgama de buenos recuerdos, los predominantes, junto con alguno malo. Entre los primeros están el compañerismo dentro y fuera de la cancha, las enseñanzas de compañeros veteranos como Jordi Creus, Pep Pujolràs, Rolando Frazer... la buena dinámica de trabajo bajo las ordenes del entrenador Flor Meléndez, el esfuerzo colectivo que se veía recompensado con resultados, compartir vestuario con una serie de jóvenes que luego triunfaron como Jordi Singla, Joan Peñarroya o Paco Vázquez y todos las buenas aportaciones que dan a la vida personal practicar un deporte de equipo en la élite. Y entre los malos recuerdos, la muerte en accidente de tráfico de alguien muy querido como Pujolràs, uno de los compañeros con los que tenía más relación fuera de la cancha, que nos sacudió a todos.

Mi debut en la Liga fue ante Pamesa Valencia a la edad de 17 años, jugando lo que se suele decir los ‘minutos de la basura’, en un partido que ya estaba ganado. Supongo que lo viví como debe ser a esta edad, con nervios y respeto al salir delante de la afición de tu ciudad, que te ha visto crecer deportiva y personalmente. En todo caso, a pesar de la tensión, feliz por conseguir el reto de todo deportista que es jugar a su máximo nivel.

En la actualidad, como médico.
En la actualidad, como médico.

Básicamente yo era un ala-pívot bastante versátil, con buena penetración y tiro, capacidad de salto importante que me permitía luchar por los rebotes a pívots superiores en altura y colocar algún que otro tapón, y relativamente buen defensor. No tenía una gran capacidad anotadora, pero aportaba bastante en defensa y contribuía en ataque con aportaciones modestas.

Desgraciadamente, aún en la edad junior y a punto de cumplir los 18, durante un entrenamiento con la primera plantilla del TDK Manresa tuve una grave lesión en la rodilla derecha (rotura de ligamento cruzado anterior y ambos meniscos) que me obligó a pasar por quirófano y me mantuvó apartado de las canchas durante seis meses. De la misma manera que el baloncesto te lo da todo, también te lo puede quitar todo, y estos seis meses fueron bastante duros tanto en el aspecto físico como emocional. Cuando estuve recuperado y volví a la cancha la temporada siguiente, el entrenador había cambiado. Pedro Martínez no contaba conmigo, con lo cual terminé la etapa en el Manresa, jugué dos temporadas más en Segunda  con el Navàs y me retiré a la edad de 22 años, con problemas en la rodilla lesionada. No obstante, y como dice el dicho, no hay mal que por bien no venga: la lesión posiblemente acabó con una etapa de mi vida, pero despertó en mi otra pasión que es la Medicina.

Actualmente vivo entre Barcelona y Manresa, soy médico especialista en cirugía ortopédica y Traumatología, y básicamente me dedico a la cirugía de la columna vertebral. También ejerzo de profesor asociado en la Facultad de Medicina. Sigo teniendo relación con el baloncesto a modo de aficionado, y desde hace algún tiempo como seguidor de mis tres hijos, ya que todos ellos juegan. Esto me permite ir encontrándome por distintas canchas del país a antiguos compañeros y rivales de mi generación que, como en mi caso, ejercen de fans del basket de base durante los fines de semana”.