Sam Clancy: Un ‘4’ bajito y peleón que sigue batallando en Argentina

Sam Clancy: Un ‘4’ bajito y peleón que sigue batallando en Argentina
Un ‘4’ bajito y peleón que sigue batallando en Argentina

Javier Ortiz Pérez

A su llegada a Valladolid.
A su llegada a Valladolid.

Una vez sustituto y una vez sustituido. Es el balance de Sam Clancy en España en sus dos aventuras, la primera de ellas como recambio de Sharone Wright en el Forum Valladolid a finales de la temporada 2004-05 y la segunda durante algo más de la mitad de la 2006-07 en el Vive Menorca. Con el tiempo se ha convertido en un jugador clásico de la liga argentina, LNB, donde continúa ofreciendo sus mejores virtudes: mucho empuje y compromiso.

Y es que a Clancy el choque le viene de familia. Su padre, del mismo nombre, destacó en la universidad en fútbol americano (al que terminaría dedicándose profesionalmente e incluso ejerciendo como entrenador asistente en los Barcelona Dragons), pero también en baloncesto, formando parte del equipo USA que ganó el oro en los Panamericanos de 1979 con Ralph Sampson y Kevin McHale, entre otros.

Nuestro protagonista de hoy sí se decantó por el basket, por lo que parece aconsejado por el padre. Tras jugar en Southern California, se quedó un par de veces a las puertas de entrar en la NBA (número 45 del ‘draft’ del 2002 elegido por los Sixers), así es que ha jugado en países tan variopintos como Venezuela, Rusia, Corea del Sur e Israel. Dentro de esta facilidad para adaptarse dio un buen rendimiento en Valladolid en los últimos once partidos de la 2004-05, aunque no tanto en Menorca año y medio después.

“Es un jugador que, a pesar de no ser muy alto, es muy buen reboteador, tanto en defensa como en ataque gracias a su fortaleza física. El año pasado ya intentamos ficharle pero recibió una oferta económica muy fuerte desde Rusia y decidió jugar allí. Su paso por la ACB (Fórum) con un óptimo rendimiento es un dato muy interesante ya que conoce la liga”, comentó sobre él el director deportivo de Menorca, Félix de Pablo, cuando se anunció su incorporación. Otra opinión sobre él que puede servir es la de Manel Comas, que le dirigió en Valladolid: “Es un jugador que corre el campo con mucha facilidad, que tiene una gran capacidad de intimidación, cuenta con un gran porcentaje en tiros libres y una movilidad destacada, a pesar de su envergadura, e interpreta muy bien el juego”. En total fueron 29 encuentros en España con 11,3 puntos y 6,9 rebotes.

Con su equipo actual en Argentina (Foto: LNB).
Con su equipo actual en Argentina (Foto: LNB).

Bajito para jugar por dentro (2,02), lo compensa con su corpulencia. Nunca renuncia al contacto y en ese sentido fue significativo que no llegase a tirar un solo triple en su época aquí. Con 36 años sigue dando muchísima guerra en Argentina, donde ha jugado desde 2011 para Atenas, 9 de julio de Río Tercero, Ciclista Olímpico, Gimnasia y Esgrima y, esta última campaña, Instituto Atlético Central Córdoba. Allí ha ejercido como referente para los más jóvenes, como reconoce en una entrevista, rodando los 11 puntos y 10 rebotes por encuentro. “No hablo mucho, pero ellos me escuchan”, destaca. “Estoy muy contento con el equipo... ganamos muchos partidos. Tenemos un buen grupo, que sabe jugar duro, el técnico tiene su sistema y cada día jugamos todos más duro. Jugamos con mucho corazón”, añade.