John Brown: Números discretos en un año notable del Manresa

John Brown: Números discretos en un año notable del Manresa
Números discretos en un año notable del Manresa

Javier Ortiz Pérez

Con el CAI Zaragoza (Foto: El Periódico de Aragón).
Con el CAI Zaragoza (Foto: El Periódico de Aragón).

No le sobró la suerte a John Brown en su año y medio en España, primero en el Manresa 2003-04 y después en el CAI Zaragoza 2004-05, este último en LEB. Llegó con la vitola de haber sido un jugador importante en la Euroliga, aunque fuese en un modesto como el Buducnost, y su aportación seguramente estuvo por debajo de lo esperado en las dos experiencias, aunque en la primera de ellas los resultados globales fuesen buenos. Por si fuera poco, a orillas del Ebro no pudo concluir su contrato por una lesión que acabaría apartándole definitivamente del baloncesto.

La trayectoria de Brown había sido sumamente discreta hasta llegar al equipo montenegrino: en su época universitaria pasó por dos ‘colleges’ pequeños como Marshall y Life (este ni siquiera en la NCAA, sino en la NAIA, donde fue jugador del año) y sus primeras experiencias en Europa fueron en ligas tan secundarias como las de Portugal (donde incluso fue cortado) y Chipre.

Era un pívot bastante clásico, fuerte y con algún movimiento de espaldas al aro. Su fichaje por el Buducnost en 2002 le puso de repente en un escaparate tan grande como la máxima competición europea, donde realizó buenos encuentros ante los equipos españoles a los que se enfrentó. Seguro que el vídeo con los 29 puntos y 13 rebotes que le hizo al Tau en Podgorica corrió de mano en mano hasta que el Manresa se decidió por él: un fichaje muy de su estilo.

Sus números en el Nou Congost fueron simplemente pasables (12,6 puntos y 6,1 rebotes en 28 minutos), aunque hay dos datos positivos que le realzan: no se perdió ni un solo encuentro y el equipo, con su noveno puesto y un balance de 16-18, protagonizó su mejor temporada de los últimos veinte años. También disputó la Copa, y no ha vuelto desde entonces. Eso no le sirvió para la renovación, aunque sí para fichar por un ‘grande’ de la LEB que por entonces competía de tú a tú con muchos ACB a nivel de mercado: el CAI Zaragoza.

En la actualidad.
En la actualidad.

Su etapa maña fue para olvidar. Después de un par de flojas actuaciones se convirtió en el centro de las iras del público del Príncipe Felip. “Necesito concentración en defensa, motivación, y si el CAI va por abajo el público empieza a abuchear y me afecta. Si 10.000 personas están en tu contra es complicado tranquilizar la cabeza. En los partidos de fuera juego mejor porque si estoy mal puedo concentrarme y mejorar”, dijo en El Periódico de Aragón. Tras la decimoséptima jornada, cuando estaba en 10,4 puntos y 5,1 rebotes en 22 minutos, se le descubrió una hernia discal que le llevó a ser sustituido por Brent Scott.

No volvería a saltar a una pista de baloncesto a nivel profesional, y eso que apenas acababa de cumplir los 31 años. Vive en el estado de Virginia, donde ahora trabaja en un concesionario de coches. Parece un tío feliz, muy activo en las redes sociales y gran seguidor del equipo de su ciudad natal, Miami Heat. “Me encantó jugar en España y enfrentarme a tantos ex jugadores que ya habían pasado por la NBA. Fue como un sueño estar en la mejor liga de Europa”, comenta.