Todor Stoikov: Búlgaro estelar que no perduró en Valencia

Todor Stoikov: Búlgaro estelar que no perduró en Valencia
Búlgaro estelar que no perduró en Valencia

Javier Ortiz Pérez

Uno de sus nueve partidos en Valencia.
Uno de sus nueve partidos en Valencia.

Una auténtica leyenda del baloncesto búlgaro este Todor Stoikov. Quizás tienen más nombre Giorgi Glouchkov, los hermanos Evtimov y Filip Videnov, pero ninguno de ellos iguala el currículum a nivel doméstico de Stoikov, que al igual que todos ellos también pasó por España. En su caso fueron solamente nueve partidos con el Pamesa Valencia en la temporada 2005-06, no luciendo demasiado (3,4 puntos en 11 minutos). Llama la atención sobre todo que, siendo un escolta con buena mano, se prodigase poco en el tiro, acertando además muy poco desde el triple (3 de 13 en total).

Desde luego, la liga búlgara sí se la tenía perfectamente controlada. En los dos equipos en los que militó, el Cherno More y el Lukoil, su presencia fue sinónimo de triunfo, con un total de 12 ligas (dos y diez) y nueve copas (tres y nueve). Ahí es nada. Sin embargo, cuando salió al exterior su aportación se resintió bastante, sobre todo comparada con el protagonismo ofensivo que tenía en casa. Jugó brevemente en Italia (Roseto y Scafati) y aquellos meses en Valencia. Además, disputó la liga de verano del 2003 con los Cavaliers al lado de un jovencísimo LeBron James.

“He encontrado un muy buen nivel, un club con una gran organización, estoy contentísimo, me gusta mucho la ciudad, el clima. El nivel de trabajo, el de espectadores, el pabellón, están muy por encima de mis experiencias anteriores. Conforme vaya pasando el tiempo cada vez las cosas irán a mejor, estaré más adaptado al juego y a la vida en general, y espero poder demostrar pronto mi nivel. Aquí se trabaja y se juega con mucha más intensidad. Necesito un poco de tiempo para conocer todo, los sistemas, el tipo de juego, para adaptarme al juego, que es un poco más duro. Hay muchísima diferencia en todos los aspectos, en el trabajo, en la organización del club”, contaba al mes de estar vestido de naranja. Pero solamente en uno de sus nueve partidos alcanzó los 10 puntos, también en el único choque en el que Ricard Casas le dio 20 minutos.

Sus intentos para adaptarse, estudiando español, fueron en vano a nivel deportivo: el equipo quedó fuera de los ‘playoffs’ y él no renovó, regresando al Lukoil, su equipo de procedencia y donde jugaría hasta el 2013, cuando dejó el baloncesto y le retiraron la camiseta con el número 15. Allí volvió a ser feliz siendo la primera opción en ataque, acumulando puntos en la Eurocup/ULEB Cup, donde hasta hace poco ha sido el máximo anotador histórico y en la que se mantiene como uno de los seis únicos jugadores en lograr un ‘triple doble’ (33 puntos, 13 rebotes y 10 asistencias ante el KK Zagreb). Por descontado también fue un fijo en la selección nacional, en la que alcanzó la capitanía. 

Homenajeado en Bulgaria.
Homenajeado en Bulgaria.

En el mismo club ejerce en la actualidad como director deportivo. “Mi deseo cada año es
construir. En la actualidad, el Lukoil es la cara de baloncesto búlgaro y debe mostrar un buen comportamiento en Europa, no lo olvidemos”, destacaba en una entrevista en su país, en la que ponía además el acento en el trabajo con los jóvenes de nuevos entrenadores que puedan surgir.