Miguel Ángel Pichardo: 41 segundos en el Buesa Arena

Miguel Ángel Pichardo: 41 segundos en el Buesa Arena
41 segundos en el Buesa Arena

Javier Ortiz Pérez

Con la camiseta baskonista.
Con la camiseta baskonista.

A 41 segundos en partido liguero se reduce la presencia de Miguel Ángel Pichardo en la actualmente denominada Liga Endesa. Ocurrió en la temporada 2000-01, cuando militaba en el Araba Corago, vinculado en EBA del Baskonia. Fue Dusko Ivanovic el que le llamaba a menudo para entrenar con el primer equipo y acabaría recibiendo el premio de jugar ese pequeño tiempo contra el Cáceres, en el que solo registró un rebote. Conociendo al entrenador montenegrino, seguro que no le regaló nada.

Pichardo tuvo sus buenos años en España, aunque a un nivel inferior al de la élite. Es de Santiago de los Caballeros, la segunda ciudad más importante de la República Dominicana, y llegó aquí muy joven, captado por la cantera baskonista. A Alfredo Salazar hubo un tiempo en el que ‘le salía todo’ cuando miraba hacia Latinoamérica porque tenía un buen ojeador en cada esquina. En nuestro protagonista vieron un buen físico para desarrollar y la posibilidad de nacionalizarle a medio plazo.

La expectativa no se cumplió esta vez. Tuvo un par de cesiones en EBA (Peleteiro y Bilbao) y la reseñada oportunidad con el primer equipo, pero en Vitoria no terminaban de ver sus posibilidades. Así es que se marchó durante tres años a Portugal (Gaia, Lusitania y Madeira) antes de regresar a España.

Su nivel mejoró, logró el pasaporte español y hasta entró en la selección de su país, lo cual no es un reto sencillo porque de aquella isla salen muy buenos jugadores. Contribuyó a la plata en los Panamericanos del 2003 y fichó por el Valls en LEB, pero su aportación fue escasa. Fue refuerzo de emergencia para el Hitachi Badajoz en EBA y volvió a entrar en la órbita de un club ACB con el Cajasol, en el que echó una mano en su filial de LEB-2 en la 2006-07 sin llegar a asomarse al primer equipo. Torrevieja fue su siguiente y terrible estación: un proyecto fallido en la extinta LEB Bronce 07-08 que tuvo que abandonar la competición a mitad de temporada porque ni siquiera el aval que había presentado estaba bien formalizado. Lo último en España fue  Guadix (EBA 08-09). Siempre se mostró como un buen interior de complemento, de corte defensivo e intimidador.

Tras su retirada, Pichardo, que ahora tiene 37 años, vive en Estados Unidos, aunque poco más se ha conseguido saber sobre él.