Thierry Gadou: Francés ‘top’ que ayudó en Sevilla y Vitoria como veterano

Thierry Gadou: Francés ‘top’ que ayudó en Sevilla y Vitoria como veterano
Francés ‘top’ que ayudó en Sevilla y Vitoria como veterano

Javier Ortiz Pérez

Con Francia ante el ‘Dream Team’ (Foto: Starstory).
Con Francia ante el ‘Dream Team’ (Foto: Starstory).

Que no dude nadie que Thierry Gadou es uno de los mejores jugadores franceses digamos ‘contemporáneos’. A España vino ya veterano, primero a Sevilla (2001-02) y después a Vitoria (2002-03). En ambos sitios hizo su trabajo con profesionalidad, dejando el sello de un ‘4’ en el que se mezclaban muy bien la calidad y la fuerza. Seguro que en su fuero interno lamenta no haber nacido diez años después y así poder coincidir plenamente con los grandes años de su selección, aunque al menos le quepa el consuelo de que sí participó en la plata olímpica de Sydney-2000 en su última convocatoria con la absoluta. Fue 120 veces internacional.

Los Gadou en Francia son un poco como los Arcega aquí: tres hermanos que se dedicaron profesionalmente al baloncesto. No resulta muy común. Didier y Alain fueron los otros, pero quien acabaría superándoles fue el pequeño, Thierry, que se convirtió en toda una bandera en el Pau Orthez desde 1988 al 2000, incluyendo cuatro títulos ligueros y tres de Copa. De niño le ayudó extraordinariamente practicar otros deportes como el atletismo y el rugby. La coordinación era una de sus características principales.

Extraña un poco que no fuese hasta con el cambio de siglo cuando salió de allí a explorar el mercado comunitario, pero es fácil imaginar que la adoración que le tenían se lo revirtiesen también en forma de buenos contratos.  “Estoy orgulloso de mis hermanos. Me mostraron el camino a seguir. Después, lo que necesitaba era imponerme por mi cuenta. Decían que yo era el más dotado y querían que me juzgasen por mi verdadero potencial”, ha comentado, considerando al técnico Michel Gómez como una persona fundamental en su desarrollo.

En el Tau 2002-03.
En el Tau 2002-03.

Ya se sabe que en Vitoria saben sacarle normalmente buen rendimiento a este tipo de veteranos. Primero firmó para dos meses y luego ya se quedó hasta el final. Aunque no muy protagonista, sí dio relevos de calidad y para la historia de la Copa del Rey quedaron sus ocho recuperaciones (récord absoluto) en el partido de semifinales ante el Pamesa Valencia, al que eliminaron los vascos pese a jugar en casa. El día siguiente fue titular ante el Barcelona en la final (11 puntos), pero el título se lo llevaron los azulgranas en la prórroga (84-78). También fue protagonista porque se rompió la nariz en un entrenamiento, algo que le sucedió varias veces a lo largo de su carrera. Con ese empeño no fue raro que se convirtiese en uno de los favoritos de Dusko Ivanovic. “No tenía miedo de tenernos cinco o seis horas en la pista todos los días, de hacernos daño, porque sabía que el club le respaldaría”, declararía años después el jugador galo. Pese a todo, le considera como uno de sus entrenadores favoritos.

Para alguien que ha asegurado que se crió “en la cultura española del baloncesto, viendo muchos partidos del Real Madrid, el Barcelona y el Joventut”, debió suponer todo un honor jugar nuestra Liga. También señaló a Clyde Drexler como su modelo “por su humildad, pese a ser una estrella” y tuvo la oportunidad de jugar contra él con Francia ante el ‘Dream Team’.

Tras encontrar acomodo en el Racing de París, Gadou acabó donde tenía que acabar: en el Pau Orthez, ya con 37 años. Desde entonces ha diversificado su actividad, trabajando en la estructura del mismo club, ejerciendo como político a nivel regional y últimamente comentado partidos en la televisión francesa.

Imagen reciente.
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