Andrija Zizic: Emergencia croata sin premio en Barcelona y Zaragoza

Andrija Zizic: Emergencia croata sin premio en Barcelona y Zaragoza
Emergencia croata sin premio en Barcelona y Zaragoza

Javier Ortiz Pérez

Barcelona 2004-05.
Barcelona 2004-05.

Fue un aceptable jugador Andrija Zizic, aunque no la gran estrella que se vislumbraba en los inicios de su carrera profesional. No llegó a asentarse en ningún sitio como referencia y de forma particular sus dos experiencias en España no fueron las adecuadas en el sentido de que aterrizó en dos equipos (Barcelona 2004-05 y Zaragoza 2008-09) con problemas en los que él acabó viéndose arrastrado. En ambos casos tuvo el ingrato papel de intentar ejercer de revulsivo y no lo consiguió.

Zizic es croata, lo que ya presupone unos mínimos de talento. Con 2,07 podía jugar en las dos posiciones interiores con facilidad y tenía unos fundamentos muy pulidos. Junto con Mario Stojic era la figura de la Croacia que consiguió el bronce en el mismo Mundial junior de Lisboa en el que España fue campeona en 1999. Promedió entonces 12 puntos y 7 rebotes, siendo la ‘perla’ de la cantera de Split. Había crecido viendo a Toni Kukoc y Dino Radja acumulando Copas de Europa.

Después pasó a la Cibona (2003-04), donde se confirmó y fue traspasado a un Barça que buscaba centímetros. “Entiende muy bien el juego y es un jugador duro y con bastantes recursos ofensivos”, decía sobre él Joan Montes, que se había hecho cargo del equipo tras la renuncia de Svetislav Pesic. En 17,5 minutos anduvo en medias de 6,7 puntos y 3,1 rebotes y el equipo no pasó de cuartos de final, eliminado por el Estudiantes (1-3). Nada del otro jueves, pero no había prisa con él. Tenía contrato para la siguiente temporada, pero Zizic sorprendió a todos cuando buscó romperlo para fichar por el Olympiacos.

CAI Zaragoza 2008-09.
CAI Zaragoza 2008-09.

Aquel fracaso no fue desde luego un buen aval para el resto de su trayectoria. Regresó a Croacia, primero con el Cedevita y después con la Cibona, antes de una extraña aventura en la ‘potente’ liga de Kazajistán con el Astana. En aquel 2014 llegó un inesperado regalo en forma de título: mediada la temporada dejó el equipo y se enroló en el Maccabi de Tel-Aviv, donde jugó poquísimo, pero sí lo suficiente como para presumir de haber ganado la Euroliga. Por poner un ejemplo, no llegó a saltar a la pista ante el Real Madrid en la final.

Pero tocaba bajar de esa nube, en la que más bien ejerció de ‘sparring’ de Sofoklis Schorsianitis. Lo siguiente fue la segunda división italiana en Forli y la tercera en Piacenza, justo antes de su último trabajo para la Cibona: ejercer de mentor de su hermano Ante Zizic, el prometedor pívot que parece que llegará más lejos que él tras ser ‘drafteado’ por los Celtics en 2016 (número 23) y hacer un buen papel en el Darussafaka. Fue especial que los dos hermanos, que se sacan nada menos que 17 años, acabasen jugando juntos.

Andrija se retiró con la camiseta azul de los de Zagreb hace un año y a continuación firmó como director deportivo del club, un papel en el que se ha ido adaptando paulatinamente.

Con su hermano Ante.
Con su hermano Ante.