Pablo Rodríguez: Pívot junior en el mágico 1992 del Estudiantes

Pablo Rodríguez: Pívot junior en el mágico 1992 del Estudiantes
Pívot junior en el mágico 1992 del Estudiantes

Javier Ortiz Pérez

En su época como jugador en Fuenlabrada.
En su época como jugador en Fuenlabrada.

Pablo Rodríguez: Pívot junior en el mágico 1992 del Estudiantes

Hace poco tuvimos la ocasión de ver a Pablo Rodríguez en el especial 25 aniversario a los éxitos del 92 que organizó el Movistar Estudiantes. Pívot gallego de 2,06, Rodríguez fue presentado junto al resto de juniors (Gonzalo Martínez, Dani Lago, César Rioja, de los tres habíamos escrito ya aquí) que ayudaron con su colaboración a ganar la Copa del Rey y meterse en la Final Four. Solamente llegó a jugar dos partidos ligueros con el ‘Estu’, los dos únicos también en su carrera profesional en la máxima categoría: uno en la 90-91 y otro en la 91-92.

Es de Lugo, donde empezó a jugar en el colegio La Piringalla. “De ahí me fichó el Breogán para sus categorías inferiores, donde tuvimos la oportunidad de ya el primer año competir en el sector gallego con grandes compañeros. Desde entonces también convalidaba entrenamientos con el primer equipo”, recuerda. Fue escogido para la selección gallega, lo que fue para él “una grandísima experiencia”.  Eso cambió su vida: mediante los torneos realizados con la selección le conoció el que por entonces era seleccionador nacional juvenil, Ángel Pardo: “Como no me vio preparado para ser seleccionado, le comunicó a Estudiantes mi posible proyección. Ahí conocí a Miguel Ángel Martin y me ofreció la gran oportunidad de ir al Estudiantes. Me incorporé a la categoría juvenil, que ya venía de ser campeón de España cadete”.

Empezaron entonces unos años que califica como “los mejores” de su época en el baloncesto: integrado en la cantera del Rodrigo de Maeztu mejoró su juego y cultivó buenas relaciones personales. “Coincidí con fantásticos jugadores  y sobre todo lo que con el tiempo son grandes amigos”, apunta.  Llegó entonces su debut contra el Oximesa de Granada. Jugó 2:48 y sobre todo se le quedaron las palabras de ánimo de Miguel Ángel Martín antes de pisar la pista. “Son momentos muy especiales y de muchos nervios”, confiesa.

En el 25 aniversario del mítico 92 para el Estudiantes.
En el 25 aniversario del mítico 92 para el Estudiantes.

Siguió vinculado al Estudiantes hasta 1993, cuando fichó por el Fuenlabrada en lo que sería la última edición de la Primera B. Allí hizo la transición a EBA para después acabar su carrera en Burgos. “Me lesioné y no pude continuar jugando”, lamenta. Comenzó entonces una vida nueva. Su primer trabajo fue de comercial en una empresa de transporte en Vigo. “Esto me ha permitido evolucionar profesionalmente teniendo la oportunidad de desarrollar proyectos laborales en diferentes zonas de ámbito nacional e internacional”, cuenta.

En la actualidad, por esas vueltas que a veces da todo, vive en Granada: Estoy felizmente casado "con una preciosa hija de 8 años"  y a nivel laboral  dirijo una delegación de una empresa de transporte”. No tiene relación con el baloncesto, aunque está empezando a recuperarla porque si niña ha empezado a jugar. También se sintió emocionado con la llamada del Estudiantes en la fiesta del aniversario y allí acudió. Excelente motivo para recordarle.