Tomas Van den Spiegel: Presidente de 2,14 de la Unión de Ligas Europeas

Tomas Van den Spiegel: Presidente de 2,14 de la Unión de Ligas Europeas
Presidente de 2,14 de la Unión de Ligas Europeas

Javier Ortiz Pérez

Fichaje frustrado en Valencia.
Fichaje frustrado en Valencia.

Un jugador importante este Tomas Van den Spiegel, especialmente beneficiado (como belga) de la apertura de las fronteras en Europa y con especial buen ojo para elegir sus equipos. O los equipos para elegirle a él también. En España seguramente no vivió su mejor momento, con 33 partidos ligueros en el Real Madrid entre 2008 y 2010, pero sí que tuvo una carrera bastante notable por la ayuda que prestó bajo los tableros con sus 2,14.

“Vengo de una familia de baloncesto”, revela. “Mi abuelo, mi padre, mi tía, mi tío... Todos ellos estaban relacionados con nuestro deportive, así es que empecé a jugar y a ir a partidos desde muy niño”, recuerda. Después de unos años destacando en la liga de su país, primero nombrado como ‘rookie’ del año y después como jugador nacional más valioso, su gran salto se produjo en el 2001 con su fichaje por la Fortitudo de Bolonia. Probablemente su momento culminante llegó entre el 2006 y el 2008, cuando, vistiendo la camiseta del CSKA de Moscú (y con un paréntesis en Polonia con el Prokom), ganó dos Euroligas con un papel bastante importante sobre la pista.

Eso animó al Madrid de Joan Plaza a ficharle iniciada la 2008-09, sacándole del Azovmash ucraniano, adonde había ido a parar después de una rocambolesca negociación con el Pamesa Valencia. Se llegó a dar por hecha su llegada al club de la capital del Turia, adonde incluso viajó y donde posó con una bufanda del equipo, pero finalmente se rompieron las conversaciones por motivos que no se aclararon nunca públicamente. 

Animando al público con el Real Madrid.
Animando al público con el Real Madrid.

“Fue un gran honor jugar para el Madrid así y es algo que agradeceré el resto de mi vida. Sigo siendo un gran aficionado al equipo”, confiesa. Pero sus números no fueron demasiado reseñables ni aquella campaña ni los partidos que pudo jugar en la siguiente (33 en total), promediando 4,2 puntos y 2,7 rebotes en 11 minutos. Una lesión grave (rotura parcial del tendón del peroneo lateral largo de su pierna derecha) le obligó a despedirse antes de tiempo de la capital de España. “Me gustaría haber tenido más éxito como equipo durante aquellos años. Nos quedamos cerca por muy poco. Las lesiones me tuvieron lejos de mi mejor nivel y fue bastante frustrante”, apunta.

Estuvo tres temporadas más sobre las pistas: una en el Olimpia de Milán (2010-11) y las dos últimas en Bélgica completando el círculo con el Ostende (2011-13), el equipo del que había salido una década antes y en el que había estado ya cuatro años (1997-2001).

Van der Spiegel dice que “no sería la misma persona sin el baloncesto” porque “jugué 18 años como profesional”. “Viví en seis país distintos e hice muchos amigos. También descubrí que es preferible ser parte de un gran equipo y ganar títulos que ser una estrella en otro de nivel intermedio”, reflexiona.

En la pista se ve como un “pívot atlético que podía ser útil defensivamente y a campo abierto. También creo que fui de los últimos que utilicé el tiro de gancho como arma. No me parece bien que no se enseñe ya como uno de los fundamentos principales”.

Desde el pasado 6 de octubre es el presidente de la Unión de Ligas Europes de Baloncesto (ULEB), el tercero en su historia después del italiano Gianluigi Porelli (1991-1998), y de su antecesor, Eduardo Portela (1998-2016). También lleva una consultora de negocios relacionados con el deporte.

Imagen de perfil en su cuenta de Twitter, @tomasvds.
Imagen de perfil en su cuenta de Twitter, @tomasvds.