Carlos Martínez: Gran esperanza que todavía está a tiempo de todo

Carlos Martínez: Gran esperanza que todavía está a tiempo de todo
Gran esperanza que todavía está a tiempo de todo

Javier Ortiz Pérez

En el  Torneo de Mannheim de 2014.
En el Torneo de Mannheim de 2014.

Hace unos años, evocar el nombre de Carlos Martínez significaba pensar en una de las grandes esperanzas de futuro del baloncesto español. Fichado por el Baskonia muy joven, era uno de los mejores de la generación del 96: un alero alto potente y con clase que llamaba a la puerta del primer equipo vitoriano, con el que llegaría a debutar en Liga Endesa y Euroliga. Sin embargo, el verano pasado, y tras un par de cesiones a la LEB Plata (Araberri y Alicante), se desvinculó del club y ahora intenta volver a abrirse camino en Oro, en Oviedo.

Es pronto para decir si la de Martínez es un caso de esos que dejan la amargura del ‘pudo haber sido y no fue’. No conviene olvidar que tiene todavía 21 años (los cumplió el pasado 19 de enero) y que se trata de un jugador todavía en desarrollo. Su protagonismo en Asturias está siendo escaso, pero seguramente le venga bien a la larga este tiempo de estar más apartado de los focos que indudablemente le acompañaron durante su etapa de canterano.

Nacido en A Coruña y en principio formado en el club local (“desde muy pequeño he competido en muchos deportes, pero recuerdo que la primera vez que jugué al baloncesto me enganchó2), se incorporó al Baskonia en 2010 por recomendación de Juan Pedro Cazorla y tras verle en una Minicopa. Es curioso que Cazorla, de quien hablamos aquí hace unos años, también vivió en su día la misma aventura de salir de casa muy pronto para incorporarse al club alavés.

En principio se demostró que había tenido buen ojo. Martínez hasta fue protagonista en 2012 cuando viajó con el primer equipo (entonces Caja Laboral) debido a las bajas. Solamente tenía 16 años. En Liga no debutó aquel día en el Palau, sino más de dos años después ante el Joventut (15 de marzo del 2015). “Lo tengo muy bien guardado en mi memoria. Es una mezcla entre ilusión, emoción y nervios. Tuve la suerte de que fuese en casa, en el Buesa Arena, lo que lo hizo más especial todavía”, recuerda. Habría otros tres encuentros más en los que llegó a anotar un triple.

Se autodefine como “un jugador trabajador y polivalente. No me importa jugar en cualquiera de las tres posiciones exteriores, pero me adapto al rol que haya cada temporada. Tengo que seguir mejorando en todos los aspectos. Me estoy centrando bastante en el bote y el tiro en movimiento además de la defensa”.

 Debut en la Liga Endesa ante el Joventut.
Debut en la Liga Endesa ante el Joventut.

Tras sus dos cesiones en Plata (alrededor de 5 puntos y 2,5 en 17 minutos), el Baskonia decidió desprenderse de él.  Ahora, el dúo Carles Marco-Javi Rodríguez administran su progresión en Oviedo. “Me siento muy ilusionado y orgulloso. Como equipo es seductor para cualquier jugador, la afición, la cancha, el ambiente, los compañeros de vestuario, el entrenador y equipo técnico, la directiva… Es un todo que es necesario conocer para comprender lo que es el equipo de Oviedo. La ciudad es muy atractiva para vivir”, cuenta.

Por delante, todo un futuro para el que no parece haber perdido ambición. “Quiero seguir jugando a baloncesto y llegar los más arriba posible mientras cada vez que pise una pista me divierta como me pasa a día de hoy”, asegura. Paralelamente, está estudiando a distancia el grado de Marketing y Comercio Internacional.