Cuthbert Victor: Compatriota de Tim Duncan y hombre especialista LEB

Cuthbert Victor: Compatriota de Tim Duncan y hombre especialista LEB
Compatriota de Tim Duncan y hombre especialista LEB

Javier Ortiz Pérez

Menorca.
Menorca.

Las Islas Vírgenes son un territorio dependiente de Estados Unidos con solo 110.000 habitantes, pero ha dado un jugador de baloncesto tan decisivo en la historia como Tim Duncan. Aquí tuvimos con buena nota global a otro nacido allí: Cuthbert Victor. Su carrera se circunscribió prácticamente a buenos equipos de la LEB, pero también tuvo un año en la Liga Endesa, en el Menorca 2010-11, en el que demostró que podía también codearse con los mejores.

Llegó siendo un auténtico desconocido en la 2004-05 a Plasencia. Y estuvo a punto de ser cortado porque en los primeros partidos tuvo muy malas actuales. “Mis dos primeras semanas fueron muy duras porque era la primera vez que jugaba fuera”, recuerda ahora. Venía directamente de la pequeña universidad de Murray State.

Pronto su juego fue amoldándose a lo que se podía. No llegaba a los dos metros, pero podía actuar indistintamente de ‘3’ y de ‘4’. Quizás le faltase algo de tiro, pero era una bestia a nivel físico, muy fibroso y rápido, con una gran ansia por cada balón. No le faltó trabajo los años siguientes en la segunda categoría: Tarragona, Cantabria, ascenso con Zaragoza en el 2008, Melilla, otro ascenso en Menorca en el 2010... “El baloncesto profesional es muy distinto al de la universidad, así es que necesitas unos cuantos partidos para adaptarte. La LEB era una liga muy difícil y competitiva porque todos los equipos intentaban subir como fuese. Con los jugadores pasaba lo mismo: muchos querían jugar más arriba, así es que tenías que luchar al máximo contra ellos todas las noches”, comenta. 223 partidos con 13,1 puntos y 6,2 rebotes.

CAI Zaragoza.
CAI Zaragoza.

El tipo disfrutó, por lo que cuenta, y cumplió el sueño de jugar en lo más alto, promediando en la isla estadísticas algo inferiores (11 puntos y 4,9 rebotes), pero también importantes. “Las ciudades me parecieron muy hermosas, con mucha historia. La comida me pareció magnífica, aunque me parece que como la mayoría de los platos tenían algo de cerdo, no había demasiada variedad. En definitiva, fue una gran experiencia. Me gustaría algún día volver a visitar España y disfrutar de la comida, la cultura y la gente, que es algo que echo de menos”, explica.

Y es que, argumenta, “cuando miro atrás a mi carrera, desde que empecé a donde estoy ahora, puedo decir honestamente que soy mejor jugador. En mi viaje he aprendido a leer el juego mejor, a tener más disciplina, a trabajar más duro. Nunca debes subestimar al rival. He crecido mucho en todos estos años y lo mejor es que me he sabido adaptar a distintos tipos de baloncesto según la liga que jugase”.

Desde Menorca no ha vuelto a jugar en España, pasando por Rusia, Turquía y Francia en Europa y, actualmente, en los Inchon ET Land Elephants de Corea del Sur. El pasado 30 de enero cumplió los 34 años. “Es mi segunda temporada aquí. Es un baloncesto diferente, pero también competitivo, para el que necesitas otras cosas distintas a lo de otras ligas. Jugamos dos o tres partidos por semana con un ambiente muy bueno. Le doy gracias a Dios por permitirme seguir jugando a alto nivel.

En Corea, en la actualidad.
En Corea, en la actualidad.