Iñaki Sanz: Nunca es tarde para cumplir un sueño en Santiago

Iñaki Sanz: Nunca es tarde para cumplir un sueño en Santiago
Nunca es tarde para cumplir un sueño en Santiago

Javier Ortiz Pérez

Penetrando a canasta con el Navarra.
Penetrando a canasta con el Navarra.

Hace cuatro años Iñaki Sanz protagonizó una historia bastante chula en la Liga Endesa: teniendo 28 ‘tacos’ le reclamó el Obradoiro para reforzar su plantilla iniciada ya la campaña 2012-13, cuando jugaba en el Navarra, con el que había pasado de LEB Bronce a Oro tras años llevando su timón.

“La verdad es que la oportunidad me llegó siendo un poco "viejuno", pero creo que en parte fue por ello por lo que lo valoré y lo saboreé tanto. Era consciente de lo que había trabajado para conseguirlo y en el momento que vi que Moncho Fernández se giraba al banquillo y decía mi nombre me sentí feliz como nunca. También recuerdo que con los nervios no había dejado de beber agua y en cuanto volví al banquillo solo podía pensar en ir al baño”, recuerda. “Ese primer partido solo fueron unos segundicos, el siguiente fin de semana el Baskonia visitaba el Sar y salió todo perfecto. Jugué unos 15 minutos, lo hice bien, me divertí y ¡¡ganamos!! Un sueño, vamos... Aquel día y aquellas sensaciones creo que las recordaré toda mi vida. Me imagino contándoselo a mis nietos hasta que se aburran de la historia...”.

La aventura en la élite duró apenas un año. En la siguiente campaña abandonó Santiago, casi al final, por una lesión. No volvería a la élite. “Eso me apartó de seguir viviendo aquel sueño, pero me abrió la puerta de otros. No fue fácil pasar de aquello a pasar por horas y horas de rehabilitación, buscar trabajo y acostumbrarse a no recibir tanto reconocimiento. Pero gracias a mi familia y mi novia no fue una transición traumática y pronto me centré en mi carrera como Ingeniero Agrónomo y en disfrutar del basket de otra manera”. 

El baloncesto no lo dejó del todo. “Volví a mi club de toda la vida en Pamplona, el San Cernin, y empecé a recuperar la rodilla y a disfrutar de nuevo. Este año estamos emocionados con la posibilidad de ascender a EBA. Es otro nivel completamente diferente, otros objetivos pero la misma ilusión. Además me permite compaginar con estudios y trabajo. También entreno a un equipo de ‘jugones’ de 11 años que me recuerdan en cada entrenamiento el verdadero sentido que tenía todo lo que hacía cuando era profesional”, apunta.

Ocho partidos en la Liga Endesa en Santiago de Compostela.
Ocho partidos en la Liga Endesa en Santiago de Compostela.

Sanz ‘ha mamado’ el baloncesto. Su padre era entrenador de baloncesto. “¡Para que se sienta orgulloso diré que fue entrenador de las selecciones españolas masculinas cadete y junior! Por eso desde pequeño recuerdo estar rodeado de balones de baloncesto, los domingos a la mañana estaban reservados para los partidos de ACB en La 2 y los miércoles llegaba Gigantes del Basket al kiosko. Sin embargo en mi colegio se jugaba a fútbol, atletismo y pelota vasca. Los practiqué los tres, pero a mí me gustaba el basket así que en categoría infantil probé un día y ya no lo pude dejar”.

Según destaca, su basket ha pasado por muchas fases, “pero lo que me ha caracterizado siempre ha sido la defensa y la velocidad. Por eso en mi larga etapa en Basket Navarra se me conocía como ‘El Galgo’, aunque también puede tener algo que ver que siempre haya sido bastante delgadico y pataliebre. Ahora en el equipo me dicen que soy un poco chupón. pero la verdad es que siempre he sido un jugador de equipo...”.

Actualmente está estudiando un máster de educación secundaria en la especialidad de biología y geología. “Enfoco toda mi energía en ello para convertirme en profe, pero de los majos, eh, sin mucha tarea para que los chicos tengan tiempo de entrenar. Y seguiré jugando y entrenando hasta que no les siga el ritmo a los jóvenes que vienen apretando fuerte”. 

En la actualidad, con el San Cermin de Primera Nacional (Foto: Iñaki Martínez).
En la actualidad, con el San Cermin de Primera Nacional (Foto: Iñaki Martínez).