Mikkel Larsen: Danés ‘visto y no visto’ en Madrid y Sevilla

Mikkel Larsen: Danés ‘visto y no visto’ en Madrid y Sevilla
Danés ‘visto y no visto’ en Madrid y Sevilla

Javier Ortiz Pérez

Con el Real Madrid.
Con el Real Madrid.

Mikkel Larsen compite con Christian Drejer y el triste y prematuramente fallecido Rasmus Larsen por un título honorífico: el de mejor jugador de la historia de Dinamarca. Seguramente sea él quien tiene mejor currículum de los tres: Drejer tuvo una carrera claramente de más a menos y se acabó diluyendo en el anonimato, mientras que Rasmus parecía que podía llegar a ser un pívot importante, pero su misteriosa muerte con apenas 21 años nos impidió saber hasta qué punto hubiera sido importante. Dos exazulgranas de prestigio como David Andersen y Lars Hansen también tenían nacionalidad danesa, pero jugaron para Australia y Canadá respectivamente.

Nuestro protagonista de hoy puede presumir de varias cosas: haber jugado a buen nivel en la NCAA con la universidad de Iona, ser fichado por un ‘grandérrimo’ como el Real Madrid (aunque durase poco en la 99-2000) y jugado en otras ligas competitivas como la italiana, la griega o la alemana.

Aparte de vestir de blanco (solo 13 partidos, al inicio de la temporada 2000-01), también tuvo un segundo equipo español un par de años después, un solitario partido con el Caja San Fernando 2001-02 como sustituto temporal de Pete Guarasci.

Larsen era un intimidador (2,07) algo escaso de recursos técnicos que se pudo asomar a los países de primer nivel del baloncesto europeo gracias a su pasaporte comunitario. Antes del Madrid prestó un buen servicio a AEK Atenas y Mens Sana Siena, lo que impulsó a Sergio Scariolo a aprobar su contratación, aunque al cabo de unos pocos meses (3 puntos y 1,5 rebotes en 13 partidos en 9,3 minutos) estimó que había que darle un giro a su juego interior y se quedó sin sitio.

En la actualidad.
En la actualidad.

“El Madrid es el club más profesional en el que he estado y la española, la liga más seria en la que jugué. Teníamos un equipo con mucho talento. Era el primer año de Scariolo como entrenador allí. Mi mujer y yo disfrutamos de la experiencia fuera de la pista”, recuerda sobre tu etapa blanca. En su palmarés se suele recoger que ganó la Liga, aunque ya a esas alturas no estaba en el equipo. “En Sevilla me hubiese gustado estar más tiempo, pero tenía problemas con un club griego (el Makedonios) y eso me impidió quedarme”, añade.

Su vision de sí mismo es la de un jugador “de equipo” y “con buenas cualidades bajo la canasta” y “un buen defensor”. “Me gustaba correr la pista”, resume.

Terminó sus días en el baloncesto en el 2007 después de cuatro temporadas en el Horsens de su país, para el que acumuló numerosísimas internacionalidades. “Ayudé al equipo a ganar la liga después de una década sin hacerlo en el 2006”, cuenta, como gran recuerdo de esa recta final.

Allí sigue, en Dinamarca, a sus 44 años ya. Completó sus estudios como ingeniero y trabaja especializado en el campo de la acústica para la empresa Velux. Tiene dos chicos que juegan al baloncesto, de los que es su máximo fan.